| Arrepentidos
de las FARC y del ELN revelan cómo Chávez
apoya la guerrilla
Diario Perfil de Argentina
www.diarioperfil.com.ar
07 de Abril de 2008
La información encontrada en la computadora
del fallecido dirigente guerrillero Raúl Reyes
reverdeció la polémica en torno de los
vínculos del gobierno de Venezuela con la insurgencia
colombiana. Si bien el presidente Hugo Chávez
ha negado públicamente cooperar con las FARC
y el ELN, cuatro ex miembros de esas organizaciones
entrevistados por PERFIL relatan cómo operan
libremente en territorio venezolano y el modo en que
reciben asistencia de las fuerzas de seguridad bolivarianas,
inclusive para la confección de documentos
falsos, la realización de secuestros y el tráfico
de drogas.
Por Mária Angelica Correa
“Estuve siete años dentro de la FARC
(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), pertenecía
al Bloque Oriental, era un miliciano del Frente Décimo.
Mis funciones eran de inteligencia, parte operativa,
logística y militar.” Quien habla es
uno de los cientos de colombianos que están
desertando de la guerrilla. Para proteger su integridad
física lo llamaremos “Javier”.
A su lado está “María”,
su esposa, quien para seguir a su esposo ingresó
hace un año en el mismo Frente de las FARC.
“Era la encargada del área de inteligencia,
extorsiones, secuestros y la compra de armamento”,
relata.
—¿Ustedes estuvieron en Venezuela?
Javier: Sí. Desde abril de 2006 hasta septiembre
de 2007, que fue cuando me desmovilicé.
—¿Las FARC reclutan a niños venezolanos
para que formen parte de sus filas?
J: Sí, en la zona del Apure. Es frecuente ver
a niñas venezolanas de 15 a 16 años
portando un fusil y cumpliendo labores normales de
todo guerrillero.
—¿Ustedes tienen cédula de identidad
venezolana?
J: Sí, nos la tramitó personal de la
Oficina Nacional de Identificación y Extranjería
de Venezuela (ONIDEX).
—¿Entregaste tus papeles colombianos?
J: No. Lo que hicieron fue tomarme la foto, la huella
y que firmara. También tramitan el pasaporte
venezolano. Eso lo hacen en Caracas.
—¿Saben de compañeros guerrilleros
que hayan votado con esas cédulas?
J: Hay guerrilleros que tienen la ciudadanía
colombiana y venezolana, y votan en Venezuela.
—¿Se sabe por quién votaron?
María: En las elecciones de diciembre de 2006
la orden de nuestro mando era votar por Chávez.
J: Estuvimos promoviendo y, prácticamente,
sometiendo a la gente de que era necesario y obligatorio
votar por Chávez para seguir con el proceso
revolucionario que se está llevando en Venezuela.
—¿Tuvieron contacto con funcionarios
venezolanos?
J: Sí. Más que todo con la Guardia Nacional.
Ellos logísticamente nos daban una zona donde
teníamos ubicados campamentos improvisados.
Allí hay un pacto de no agresión, de
no meternos con ellos ni ellos con nosotros.
—¿Qué más les facilitaban?
J: Municiones y armamento.
—¿Existen jefes guerrilleros que tengan
sus bases de operaciones en Venezuela?
J: Sí, en Barinas y en Elorza.
—¿Tuvieron conocimiento de reuniones
de altos funcionarios venezolanos con jefes guerrilleros?
J: Más que todo de los alcaldes. También
funcionarios de la alcaldía y de la gobernación
de Barinas.
—Ustedes estuvieron en Apure. ¿Han oído
allí mencionar las Fuerzas Bolivarianas de
Liberación?
J: Sí, también se hacen llamar “los
boliches”. Ellos han recibido entrenamiento
militar por parte de las FARC. Están operando
en la zona de Apure y Táchira.
—¿Alguna vez recibieron atención
médica por parte de cubanos?
J: Muchas veces. Cuando teníamos heridos los
trasladábamos a clínicas que trabajaban
clandestinamente con nosotros en San Cristóbal.
—¿Usaron alguna vez uniformes militares
venezolanos?
J: Sí. Personal de la Guardia Nacional nos
suministraban uniformes del Regional Nº 1.
—¿Estuvieron presentes en un transporte
de droga en Venezuela?
J: Muchas veces nosotros recibíamos la mercancía
que venía de la cocaína de Cúcuta
o de Arauca y la transportábamos hasta los
puertos, donde partía para el exterior.
—¿La Guardia Nacional no está
en el puerto?
J: La Guardia Nacional trabajaba más que todo
en el transporte de la mercancía hasta el sitio
de llegada.
—¿En la aduana sabían que ustedes
eran guerrilleros?
J: Sí, y también que íbamos escoltando
la mercancía. Ellos se encargaban de depositarla
en contenedores y subirla a los buques de salida.
—¿Las FARC han secuestrado a venezolanos?
J: Sí. Yo tengo conocimiento porque estuve
muchas veces en operativos de comunicación
con las familias de ellos.
—¿En qué condiciones los tienen?
J: A la mayoría los mantienen atados con poliéster,
manos y pies, las 24 horas. En las horas de la comida,
se los suelta, y cuando necesitan ir a la letrina,
igualmente se los envía con dos guardias.
—¿Tuvieron relación con cuerpos
de seguridad del Estado venezolano?
J: Con ellos hay contactos, pero los manejan los comandantes
de las compañías.
—¿Cómo colaboraban esos funcionarios
con los secuestros?
J: Muchas veces ellos hacían los secuestros
y nos los llevaban a nosotros hasta los campamentos.
Nos hacían el transporte de las personas y
nosotros, como FARC, nos encargábamos de hacer
la negociación y la tenencia de la persona,
y a ellos se les daba un porcentaje.
—¿Cuánto?
J: El porcentaje que manejamos nosotros es el 30%.
—¿En qué se nota la diferencia
cuando un secuestrado está en Colombia y cuando
está en Venezuela?
M: En la colaboración de la Guardia.
J: Porque en Colombia tenemos el Ejército que
se la pasa hostigando, patrullando, mientras en Venezuela
las zonas son seguras.
Periodista reconocida
La periodista María Angélica Correa,
autora de esta serie de entrevistas, nació
en Valencia, Venezuela. Colabora con El Nuevo País
y Revista Zeta y en distintos medios audiovisuales.
En enero de 2007 recibió la Mención
Honorífica del Premio Rey de España
de Periodismo Iberoamericano, por una investigación
sobre Giovanny Vázquez de Armas, el principal
testigo del asesinato del fiscal Danilo Anderson.
En noviembre de 2004 Anderson fue asesinado en Caracas.
El gobierno acusó a sus adversarios de haber
planeado su muerte. La Justicia procesó a la
periodista Patricia Poleo acusándola, junto
a otras tres personas, de ser autora intelectual del
crimen. Vázquez de Armas aseguraba haber participado
de tres reuniones donde se habría planificado
el asesinato.
Correa demostró que este testigo era un mitómano
recurrente. Se presentaba como psiquiatra pero nunca
había ido a la universidad y mentía
al decir que era el tercero de un conocido grupo guerrillero
colombiano. Además, comprobó que él
nunca pudo haber participado de esas reuniones porque
en esas fechas estuvo detenido por estafa.
Una historia de desencuentros
En los últimos meses, las acusaciones cruzadas
entre el presidente colombiano, Alvaro Uribe, y el
venezolano, Hugo Chávez, ganaron los titulares
de los diarios del mundo. Los enfrentamientos se desencadenaron
a partir de los siguientes episodios:
El fallido operativo Emmanuel
Esto dijo Chávez cuando Uribe decidió
terminar su mediación por un canje humanitario
a favor de los rehenes en poder de la guerrilla colombiana:
“Indigno. Como ellos siguen mintiendo, yo estoy
obligado a decir mis verdades, porque el gobierno
de Colombia no sólo suspendió una mediación
que venía avanzando con grandes dificultades.
Ya teníamos una fórmula para lograr
el acuerdo humanitario”.
Uribe le respondió: “No se puede incendiar
el continente como usted lo hace hablando un día
contra España, al otro contra Estados Unidos,
maltratando un día a México, al siguiente
a Perú y en la mañana después
a Bolivia”. Y agregó: “Nosotros
necesitamos una mediación contra el terrorismo
y no legitimadores del terrorismo”.
El asesinato de Raúl Reyes
Tras la muerte del alto dirigente de las FARC, el
gobierno colombiano aseguró haber encontrado
documentos en la computadora del guerrillero que comprobaban
la estrecha relación de la guerrilla con Venezuela
y Ecuador. Uribe aseguró que su embajador en
Naciones Unidas “anunciará que Colombia
se propone en la Corte Penal Internacional denunciar
a Hugo Chávez, presidente de Venezuela, por
patrocinio y financiación de genocidas”.
Chávez respondió: “Le hablo claro
porque usted (Uribe) no da la cara, manda a que hablen
por usted. Yo no, yo doy mi cara, yo tengo vergüenza
y el presidente Uribe está mintiendo y está
mintiendo de manera descarada, fea, horrible. Colombia
merece otro presidente, un mejor presidente, merece
un presidente que sea digno”, reiteró.
“Si el presidente Uribe quiere romper relaciones
con Venezuela por esto, que lo haga. Yo no lo voy
a hacer, allá él con su dignidad y su
vergüenza”.
Un caso que podría ir a la Corte Penal Internacional
“Los crímenes de guerra o contra la humanidad
pueden ser cometidos por grupos no estatales. El gobierno
colombiano nos ha enviado información porque
tienen casos contra líderes de las FARC. Todavía
no hemos tomado una decisión”. Así
explicaba en una entrevista exclusiva a PERFIL el
fiscal Luis Moreno Ocampo la posibilidad de que las
organizaciones guerrilleras sean investigadas por
la Corte Penal Internacional de La Haya.
En noviembre de 2007 el argentino viajó como
procurador de la Corte a Colombia para monitorear
los procedimientos abiertos contra los jefes paramilitares,
un tema que implica a miembros del Congreso. Se entrevistó
con las víctimas, vio a los jueces, a los fiscales
y al gobierno para entender su visión de la
situación. Una vez terminada la evaluación
de la evolución de los casos, se pronunciarán
al respecto.
“Un crimen de lesa humanidad es un ataque sistemático
y organizado contra la población civil. Si
pudiera probarse que grupos guerrilleros realizan
esos crímenes, podría afirmarse que
cometen crímenes de lesa humanidad. En el Estatuto
de Roma no hay nada que exija que sólo el Estado
puede cometer tales crímenes. En cualquier
país, si se probara que una guerrilla produjo
ataques masivos y sistemáticos contra la población
civil, estamos ante crímenes de lesa humanidad”,
advierte Moreno Ocampo.
Desde su entrada en funciones en 2003 en La Haya,
Moreno Ocampo abrió sumarios sobre Uganda,
Sudán, Congo y República Centroafricana,
y puso en marcha “exámenes preliminares”
en otros seis países, entre los cuales está
el conflicto armado interno en Colombia. En todos
estos casos el Tribunal Internacional interviene,
en la medida en que el Sistema Nacional de Justicia
no investigue estas cuestiones o se compruebe que
hay impunidad.
Con respecto a las acusaciones de Uribe contra Chávez
sobre la posible financiación del venezolano
a las FARC, Moreno Ocampo aseguró que “probablemente,
vamos a pedir esas informaciones a los tres países
relacionados, Colombia, Venezuela y Ecuador, cuyos
Estados forman parte del Estatuto de Roma”.
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