¿Dormir en una suite de 4.500 dólares por noche
no es “vivir como los ricos”?





¿Dormir en una suite de 4.500 dólares por noche no es “vivir como los ricos”?
Por Damián Prat
Correo del Caroní

"De cumbre en cumbre y nuestro pueblo sigue pelando”, podríamos decir para usar un lenguaje parecido al del propio Hugo Chávez, quien quiso hacerse pasar por alguien que rechazaba los gastos inútiles y el boato. “Ser rico es malo (…) la riqueza produce infelicidad (…) la idea no es que la clase obrera quiera vivir como los ricos porque los revolucionarios debemos vivir con sacrificios”, ha dicho más recientemente. ¿Es sincero? Juzguemos por los resultados. Veamos, por ejemplo, el viaje a la Cumbre de Salamanca y la consiguiente gira por Europa. De acuerdo al detallado informe del diputado Carlos Berrizbeitia, Chávez llevó 250 acompañantes, la cifra más alta -y por mucho- de todos los Presidentes que acudieron a la cita española. Y en la comitiva se incluyeron familiares y hasta un cocinero personal. El costo total de la gira es de 4 mil 221 millones de bolívares. Cadivi aprobó y entregó 2 millones de dólares a Miraflores. Basta imaginar lo que significa el pago de hoteles 5 estrellas, viáticos para alimentación y pasajes aéreos para semejante delegación. La habitación de Chávez en Salamanca fue –al igual que en el resto de las ciudades visitadas- una de las llamadas “Suites presidenciales” cuyo costo es de 4.500 dólares la noche, es decir, 10 millones de bolívares por jornada. Es obvio que un presidente no puede llegar a un hotelito de mala muerte. Ni siquiera a un hotel simplemente bueno, pero para ser consecuente con el discurso podría usar habitaciones de primera aunque mas económicas. Y sobre todo, viajar con los acompañantes realmente indispensables.

A la luz de ese derroche que se repite en cada salida al exterior (Berrizbeitia ha contabilizado 333 días de viajes al extranjero en los siete años de gobierno y un gasto total de 50 mil millones de bolívares) es evidente que el discurso que le niega a los trabajadores el derecho a aspirar a vivir “como los ricos” no es sincero. ¿Por qué un sidorista o un ferrominero no pueden aspirar a lograr beneficios económicos que le permitan, por ejemplo, ir con su familia a conocer otro país y en cambio Chávez puede gastar 10 millones en cada noche de hotel y llevarse en giras oficiales a sus familiares y hasta a un cocinero personal? ¿Ser rico es malo? Pero el Presidente vive “como los ricos” usando el dinero del Estado. ¿No debería dar el ejemplo? Pongo un ejemplo para contrastar. Rómulo Betancourt, que no era “santo de la devoción” de este columnista, presidente de Venezuela entre 1959 y 1963, hizo un viaje oficial a Europa casi al final de su mandato. Decidió esa vez llevar a su esposa, pero pagó el pasaje de ella de su bolsillo. Hay constancia de que lo compró a crédito con aquel sistema de “viaje ahora y pague después”.




17 millardos en viáticos para el 2006
Por León Arismendi
Correo del Caroní

El ministro Nelson Merentes presentó ante la AN el proyecto de presupuesto 2006. ¿Saben a cuanto alcanza la partida de viáticos del presidente Chávez? Calculen. Imaginen. ¡17 mil millones de bolívares!... Una parte de esa colosal cantidad de dinero es para “viajes al exterior” y otra para viajes “dentro del país”. ¿Para qué usa el Presidente los viáticos?

Malo no: malísimo, lo digo yo que llevo unos seis (6) años deslizándome por la pendiente en la que ruedan bastantes "clase media" rumbo a las mieles de lo que significa registrarse los bolsillos y encontrarlos vacíos. Hay que palpar el deleite que produce recibir una llamada de la Cantv y oír la voz que anuncia, con no poca amabilidad, que te quedan pocos días para pagar los recibos adeudados o dejas de tener derechos sobre la línea. O lo placentero que resulta, al oído y a la dignidad, la retahíla de insultos que utilizan los cobradores del banco para "inducirte" a pagar las deudas causadas mediante el uso de unas tarjetas de crédito que en mala hora te atreviste a utilizar y que te colocan en la excelsa lista de los rayados para cualquier operación bancaria.

No hay que poner en duda la comodidad de trasladarse en buseta o subir al Metro en las horas pico, guindando como un murciélago. Y mejor aún es la especial satisfacción que se siente cuando falta para el sancocho y hay que completar con cualquier cosa o resolver a punta de espagueti con mantequilla.

Esa vaina es requetebuena; de modo que no es menester un esfuerzo muy grande para deducir la felicidad que se siente barrio adentro, donde eso de tener tarjetas de crédito es tema exótico, no preocupa mucho el número telefónico y es más habitual acostarse con el estómago riéndose del hambre.

A los ricos los fregó el Creador desde el mismo inicio del mundo cuando les dejó dicho aquello del cielo, el elefante y el hueco de la aguja. Uno ve esas casotas y se imagina cuánto se debe sufrir en sus interiores, ve los carros último modelo y puede percibir la inclemencia de los asientos y la maldición del aire acondicionado, se imagina las neveras repletas y deduce el malestar que se debe sentir cuando se puede disponer de lo que al gusto tiente.

Ser rico es malo con ganas, eso se siente hasta en el gusto por las bebidas espirituosas: el ron lava gallos o el caballito frenao son coctel de dioses frente al escocés 18 años.

Hay que ver cómo se sufre teniendo mesoneros a disposición.

Lo que uno no termina de entender es por qué entre los afectos al proceso son tantos los que evaden los placeres de la pobreza y se sumergen en los padecimientos de los desdichados ricachones.

Sería interesante saber por qué los tienta tanto el lujo de las camionetotas cuatro por cuatro, los restaurantes, el güisqui más caro y hasta los viajes a los predios del imperialismo. A uno le cuesta entender el porqué de la robadera de los dineros públicos si para ser pobres y vivir bien no se necesita plata.

A mí que en los últimos tiempos me dio por dejarme convencer por el filósofo Fernando Savater, para quien los seres humanos andan en procura de vivir más y mejor, estoy cayendo en cuenta, a la sombra del discurso del nuevo padre de la patria, que la vaina es al revés: barriga llena, corazón "desconsolao".




En 70% subirán gastos en viajes de Chávez
El Impulso - 21 de Octubre

En el 2006 Hugo Chávez prevé gastar en viajes un 70% más que este año, advirtió el diputado Carlos Eduardo Berrizbeitia.
“Esto es algo que los venezolanos debemos censurar. Esto resulta excesivo y hasta grosero, pero sobre todo inconsistente con el discurso oficial de socialismo y de condena a los lujos”.
El presupuesto para las giras presidenciales ha evolucionado así:
2001: Bs. 1.162.000.000
2002: Bs. 2.390.000.000
2003: Bs. 3.591.382.600
2004: Bs. 10.923.560.949
2005: Bs. 10.192.340.269
2006: Bs. 17.591.606.897





Si deseas publicar un art�culo, env�alo a articulos@11abril.com

home artículos especiales eventos galerías Venezuela videos enlaces
contáctanos: info@11abril.com

11abril.com no se hace responsable por los juicios y opiniones emitidas por nuestros colaboradores