| Altos
sueldos, derroche y precios del crudo ahogan a Venezuela
Casto Ocando,
El Nuevo Herald
10 de Octubre de 2008
El anuncio de que el gobierno venezolano debe "apretarse
el cinturón'' y reestructurar el presupuesto
bajo un criterio de severa austeridad, enfrentará
una cultura de crecientes gastos burocráticos
asentada en el seno de la administración de
Hugo Chávez, debido a los ingresos sin precedentes
de la renta petrolera, indicaron expertos.
Luego de que el precio de la cesta petrolera venezolana
descendiera más de $40 por barril en los últimos
meses, y en medio de una crisis financiera mundial
que repercutirá en la economía de Venezuela,
el gobierno del presidente Chávez anunció
recortes presupuestarios, empezando por los altos
salarios de algunos funcionarios.
El plan de austeridad se propone "primero disminuir
los costos, acabar con el derroche, acabar con la
corrupción y el gasto innecesario, acabar con
los megasueldos'', aseguró Chávez durante
una alocución televisada esta semana.
Según una investigación sobre la administración
chavista, a la que tuvo acceso El Nuevo Herald, los
salarios de altos funcionarios y los gastos considerados
suntuosos alcanzaron una cifra sin precedentes en
el presupuesto del 2008.
El nivel de gastos suntuosos descrito en el estudio
revela la forma cómo se manejan los recursos
públicos y contrasta con los bajos salarios
de los obreros. Por lo menos una treintena de organismos
gubernamenales, entre ellos 22 ministerios y el propio
despacho del presidente Chávez, incluyeron
en su presupuesto más de $46 millones para
comidas y bebidas, mientras que el propio mandatario
se reservó unos $160,000 para trajes y poco
más de $70,000 para calzado.
Al ofrecer algunos detalles del plan de austeridad,
el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez,
adelantó que en el presupuesto del 2009 se
reducirán drásticamente gastos como
"en cierto tipo de vehículos, en celulares
y festejos'', y se impulsará una campaña
pública "hacia el ahorro y la austeridad''.
"La mentalidad que ha prevalecido es la mentalidad
de una sociedad rica, cuando en realidad no lo es'',
apuntó el ministro, durante una entrevista
televisiva con el ex vicepresidente José Vicente
Rangel.
Rodríguez admitió que los efectos de
la crisis financiera internacional "de alguna
manera pueden tocarnos'', por lo cual "en la
medida en que haya ahorro y austeridad, en esa misma
medida habrá mayor fortaleza para soportar
cualquier problema que se pueda presentar producto
de la crisis externa''.
"Es obvio que existen gastos dispendiosos que
tenemos que recortar'', afirmó por su parte
Haiman El Troudi, ministro de Planificación
y Desarrollo, aunque descartó que se produzcan
reducciones salariales o despidos masivos de la administración
pública, o recortes en las misiones sociales.
"Nunca estaremos hablando de racionalizar el
gasto sobre la base de recortar la inversión
social que se orienta a superar los niveles de pobreza
e inequidad que estamos combatiendo'', explicó
El Troudi en una declaración oficial el martes.
El primero de los ministerios en anunciar el impacto
que sufrirá por el plan de austeridad fue el
de la Cultura, cuyo titular, Héctor Soto, dijo
a mediados de esta semana que los recortes presupuestarios
estarán en el orden del 30 por ciento para
el 2009.
"Tenemos que prepararnos para trabajar en un
ambiente de mayor austeridad'', dijo Soto en una conferencia
de prensa el miércoles.
Según expertos y estudios, las medidas de austeridad
se enfrentarán con una cultura de grandes gastos
justificada por los enormes ingresos petroleros.
"Cómo el presidente puede hablar de ahorro
y austeridad si se viste con trajes de $6,000, duerme
en habitaciones de hoteles de $3,500 la noche, y planea
gastar más de $15 millones sólo en viáticos
para viajes al exterior'', dijo a El Nuevo Herald
Carlos Berizbeitia, ex parlamentario y dirigente del
opositor Proyecto Venezuela, que condujo la investigación
sobre los gastos de la administración pública.
"En nueve años de gobierno ni el presidente
Chávez ni sus familiares, la cúpula
militar, sus ministros y la mayoría de los
gobernadores y alcaldes oficalistas han dado muestras
de ningún tipo de sacrificios, ni de administrar
los bienes del Estado con criterio de austeridad'',
precisó Berrizbeitia.
Como ejemplo ilustrativo, el ex parlamentario describió
cómo una remodelación del despacho presidencial,
llevada a cabo recientemente, significó una
erogación de $2.3 millones.
Para la reciente gira que cubrió Rusia, Belarús,
Francia y su quinta visita a China, el presidente
Chávez se hizo acompañar de un séquito
y comitiva de 150 personas, entre personal de seguridad,
ministros, médicos, periodistas y familiares,
a un costo total de $3,5 millones, detalló
Berrizbeitia.
El dirigente opositor dijo que los gastos de viáticos
y hoteles para esta gira ascendieron a $850,000, el
equivalente "a dar mantenimiento a más
de 100 escuelas en el inicio del año escolar
en el país''.
Por otro lado, Berrizbeitia indicó que la partida
de $6 millones de viáticos para viajes al exterior
del despacho presidencial, incluida en el presupuesto
de 2008, fue gastada totalmente en poco más
de seis meses.
El estudio incluyó una comparación entre
los diversos salarios de altos funcionarios oficiales,
y los salarios de obreros y profesioanles en la más
baja escala de sueldos.
En la actualidad, el salario mínimo para un
obrero en Venezuela asciende a $350 mensuales al cambio
oficial, mientras que un policía gana $450
al mes, un maestro $850 y un médico de hospital
público recibe $920 mensuales.
Según el análisis, el salario nominal
más alto lo ostenta el presidente de PDVSA,
con un salario básico de $37,000 mensuales,
equivalente a 105 veces el salario mínimo.
En total, incluyendo beneficios y bonos especiales,
el paquete oficial del presidente de la petrolera
estatal suma $777,000 anuales.
Le sigue el presidente de la telefónica estatal
CANTV, que obtiene $23,000 mensuales, y un paquete
anual incluyendo beneficios de $506,000; los magistrados
del Tribunal Supremo de Justicia, con $288,000 cada
uno; el Fiscal General, con un paquete de $270,000,
y el Defensor del Pueblo, que devenga un paquete anual
de $264,000.
En su detallado estudio, el ex congresista Berrizbeitia
describió también los gastos del gobierno
en material de publicidad electoral.
Sólo en anuncios publicitarios, el presupuesto
supera los $27 millones, mientras que el pago de viáticos,
pasajes y adquisición de vehículos de
transporte suma $4.2 millones. Para encuestas el fondo
cuenta con casi $2 millones. En total, los gastos
ascienden a unos $37 millones, "para fomentar
no sólo el (partido de gobierno) PSUV, sino
también sus candidatos'', dijo Berrizbeitia.
Estos gastos no incluyen "la utilización
de activos y recursos del Estado en las campañas
electorales como vehículos, aviones, equipos
de seguridad ciudadana, la televisora estatal y teatros
publicos'', acotó el ex parlamentario.
El anuncio de recortes presupuestarios generó
comentarios críticos en tanto en sectores de
la oposición como del chavismo.
Uno de los más importantes sindicatos chavistas,
la Federación de Trabajadores del Sector Público
(Fentrasep), criticó que los trabajadores deban
"pagar los platos rotos de las equivocaciones
de los funcionarios de alto nivel'', y exigió
que el plan de austeridad del gobierno "no toque
a los obreros y empleados gubernamentales''.
Franklin Rondón, presidente de Fentrasep, pidió
el miércoles que los recortes salariales a
los altos funcionarios del gobierno "se haga
de verdad, que no quede en el discurso''.
Las medidas de austeridad oficial representan un "gran
cinismo'', opinó el banquero Oscar García
Mendoza, presidente del Banco Venezolano de Crédito
y opositor al gobierno chavista.
Las medidas, según García Mendoza, buscan
"cargar las culpas del inmenso desastre del gobierno
en unos sueldos, gastos en celulares y fiestas, cuando
la verdad es que de lo que se trata es de los enormes,
gigantescos regalos y dispendios en el exterior para
lograr más preponderancia política innecesaria
y absurda para los venezolanos; la absurda carrera
armamentista; la corrupción sin límites
y sin controles, de una catástrofe administrativa
sin par''.
Por su parte, el economista y ex director del Banco
Central de Venezuela (BCV), Domingo Maza Zavala, advirtió
que las medidas no serán suficientes para controlar
el gasto público y la corrupción administrativa,
si no se realiza una profunda reforma del Estado.
Maza Zavala dijo que hacer el gasto más eficiente
"no significa mucho limitar los sueldos de los
funcionarios y reducir los gastos en vehículo
y telefonía'', sino que "debería
emprenderse una reorganización del Estado'',
al que calificó de "hipertrofiado'', reorientar
el presupuesto y ‘‘concentrar los recursos
en la inversion y desarrollo social''.
El ex director del BCV advirtió que la corrupción
"está corroyendo al presupuesto del Estado'',
al tiempo que sige dándose "una salida
de capital que destruye las posibilidades internas
de inversion''.
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