Escasez trae
descontento y racionamiento en Venezuela
Casto Ocando, El Nuevo
Herald
24 de Febrero de 2008
La escasez de alimentos que afecta a Venezuela desde
hace varios meses está provocando un descontento
popular cada vez mayor y ha obligado al gobierno a
tomar una medida sin precedentes: establecer un sistema
de tickets de racionamiento, la versión bolivariana
de la famosa libreta de abastecimiento de Cuba.
Según el anuncio hecho esta semana por el Ministerio
de Alimentación y la red de distribución
de alimentos PDVAL, financiada por la estatal Petróleos
de Venezuela (PDVSA), sólo se podrá
comprar los alimentos del día. Los consejos
comunales llevarán un registro de compra para
evitar el "sobreabastecimiento'' de productos
básicos.
Aunque la medida sólo afecta a los establecimientos
subsidiados y atendidos por el gobierno, se aplicará
a la compra de productos que muchas veces sólo
se venden en la red oficial de distribución
porque el desabastecimiento afecta por igual a los
mercados privados y del gobierno.
"En los Pdvalitos comunales se crearon unas fichas
para evitar que la gente repita o que toda la familia
compre el mismo día. Tienen un estudio social
que permite establecer la cantidad de alimentos que
requieren según las necesidades de esa familia'',
explicó recientemente Asdrúbal Chávez,
coordinador de PDVAL y primo del presidente venezolano.
El sistema de racionamiento tiene por fin evitar que
"venga toda una familia a comprar'' y para decirle
"no'' a quien "compró en la mañana
y también quiere comprar en la tarde'', dijo
Rafael Oropeza, alto funcionario del Ministerio de
Alimentación.
"Hay unos tickets que están creando los
consejos comunales'' porque "nadie mejor que
los consejos comunales, que fueron creados en asamblea,
que conocen a todo su pueblo, a todos los que están
a su alrededor, para saber, mira, ya tu esposa compró'',
detalló Oropeza en declaraciones a los medios
venezolanos el jueves.
Los centros abrirán a las 8 a.m. y a cada persona
se le entregará un número de control
para la compra del día, y una tarjeta para
registrar datos como nombre, número de identidad
y la cantidad de productos que compra.
En algunos centros ya se han establecido cupos máximos
para productos como el pollo --11 libras), leche (cinco
litros), leche en polvo (4.4 libras), arroz (4.4 libras)
y frijoles (4.4 libras).
La medida no parece haber sido recibida con agrado.
Cuando se anunció públicamente, el presidente
Hugo Chávez negó que se tratara de un
sistema de racionamiento, como afirmaron varios medios
de prensa.
Es una "guerra mediática'' de la oligarquía,
denunció Chávez, que "va a seguir
tratando de que no haya alimentos''. El Presidente
exhortó al sector privado a la cooperación
porque "no son la solución'' sino "buena
parte del problema''.
"Si no fuera por la Revolución el pueblo
ya se hubiera muerto de hambre'', dijo Chávez
en una conferencia de prensa el viernes. "No
daremos descanso para solucionar todos estos gravísimos
problemas'', agregó, refiriéndose también
a los recientes problemas en el sistema de salud del
país.
El gobierno ha tomado una amplia gama de medidas para
enfrentar el desabastecimiento, pero aparentemente
no han sido suficientes.
Además de dedicar cuantiosos recursos de PDVSA
para importar grandes cantidades de productos de primera
necesidad, el gobierno anunció el viernes que
una reforma de la Ley Orgánica de Aduanas exonerará
de impuestos los productos de primera necesidad.
El gobierno también combate la corrupción
en Mercal, la otra gran red de distribución
de alimentos subsidiados, creada en 2003.
Según un informe de la Agencia Bolivariana
de Noticias (ABN), al cierre de 2007 Mercal había
reportado 340 casos de desvío de suministros
para ventas en locales privados o para el llamado
contrabando de extracción, una cifra que en
lo que va de año ya ha crecido casi 17 por
ciento, con 57 nuevos casos entre enero y febrero.
En estos momentos se procesan 35 casos, 64 esperan
sentencia y 16 personas ya fueron sentenciadas a condenas
de entre 3 y 15 años de prisión, según
la ABN.
Sin embargo, a pesar de las medidas no hay señales
de que el desabastecimiento disminuya en el futuro
cercano, lo que hace aumentar el descontento del público,
indicaron analistas y varias encuestas.
El problema de la escasez de productos de primera
necesidad es estructural, dijo Luis Rodríguez,
director ejecutivo de la Asociación Nacional
de Supermercados y Autoservicios (ANSA), en una declaración
esta semana.
Contradiciendo cálculos oficiales de que la
falta de algunos productos es circunstancial, Rodríguez
sostuvo que se trata de una escasez prolongada que
en el caso de la leche ya se remonta a ocho meses
consecutivos.
Rodríguez dijo que los supermercados carecen
de suministros suficientes de pollo, carne de res
y cerdo, lácteos, queso, huevos, harina de
trigo y derivados del tomate como ketchup y salsas
para pastas.
La explicación de fondo es que "al no
haber precios acordes con el mercado'' debido al control
del gobierno, los productores "dejan de motivarse
a producir'', dijo Rodríguez.
Hiram Gaviria, ex ministro de Agricultura y dirigente
de Alianza Agroalimentaria, una agrupación
de productores agropecuarios, cuestionó las
medidas "restrictivas y judiciales'' del gobierno
y advirtió que esas actitudes "agravan
más la situación'' y generan "más
desestímulo a la producción interna
y al normal abastecimiento'', explicó. "Los
venezolanos están navegando en el mar de la
felicidad que Chávez prometió al inicio
de su mandato, con tarjeta de racionamiento incluida'',
ironizó un análisis de la firma consultora
Veneconomía divulgado el jueves.
El desabastecimiento podría tener un costo
político para el gobierno de Chávez
a medida que se radicalizan las opiniones, indicó
un estudio de la firma encuestadora Hinterlaces dada
a conocer el viernes.
El 79 por ciento de los entrevistados dijo que la
escasez de alimentos está igual o peor, mientras
que 42 por ciento culpó directamente a Chávez
del desabastecimiento. Un 58 por ciento dijo que para
resolver el problema el gobierno debería dialogar
con los empresarios, mientras que el 32 por ciento
dijo que Chávez debería cambiar de política
económica.
El grave desabastecimiento ha provocado varios saqueos
espontáneos en las últimas dos semanas.
En Maracaibo un grupo de personas del barrio Cristo
de Aranza forzó la entrada de un depósito
de alimentos de Mercal, que vende productos subsidiados
a personas de escasos recursos, y en una noche lo
vaciaron, llevándose incluso las neveras y
el aire acondicionado.
Según informes de la policía, unas 200
personas cargaron el martes pasado por la noche con
casi dos toneladas de leche, azúcar y pasta
que debían abastecer unos 155 locales de Mercal
en el estado Zulia.
El miércoles pasado, otro grupo interceptó
y saqueó un camión del Grupo Polar en
un barrio de Puerto Ordaz, unos 700 kilómetros
al sureste de Caracas. Según informes de prensa,
decenas de personas vaciaron en cuestión de
minutos un cargamento de harina precocida de maíz,
arroz, aceite y detergente, entre otros productos,
en el segundo incidente de este tipo en la zona en
lo que va de año.
Curiosamente, hace más de una semana pobladores
de la localidad de Sabaneta, en el estado Barinas,
ciudad natal del presidente Chávez y cuyo alcalde
es uno de sus hermanos, irrumpieron en un local de
Mercal para saquearlo. Pocos momentos después
del incidente el gobierno regional, presidido por
Hugo de los Reyes Chávez, padre del mandatario
venezolano, ordenó la militarización
de la zona para prevenir nuevos incidentes.
Los problemas de desabastecimiento y escasez se producen
a pesar de que la economía venezolana tuvo
un crecimiento superior al 8 por ciento en el 2007
y recibió ingresos de unos $70,000 millones
por concepto de exportaciones, según cifras
divulgadas el viernes por el Banco Central de Venezuela.
Martes 22 de Enero de 2008
Desesperación de las personas en
un supermercado
al intentar adquirir leche