La corrupción dentro de la revolución




Un documento de Noviembre de este año (El Nuevo Mapa Estratégico, sub titulado la revolución dentro de la revolución) describe las estrategias que el régimen de Hugo Chávez seguiría en su “nueva etapa”. Es útil leerlo para darse cuenta del cinismo de la gente que tiene el control político en nuestro país. Vean ustedes lo que dice Chávez sobre las estrategias y herramientas que su régimen utilizaría contra la Corrupción:

1.
“Terminar con los comportamientos corruptos en la administración pública… que forman parte de… la relación entre los funcionarios y la ciudadanía”.
Cumplir con esta estrategia obligaría a Chávez a despedir y enjuiciar a Jorge Rodríguez y a los miembros del Consejo Nacional Electoral, a José Vicente Rangel, a Isaías Rodríguez, a Germán Mundaraín, a Clodobaldo Russián, a Nicolás Maduro, a Rafael Ramírez y a centenares de acólitos de su equipo, por poner las organizaciones que deben estar al servicio de los ciudadanos al servicio del régimen totalitario.
Obligaría a Chávez a despedir a los funcionarios de Hacienda y a los miembros de la Asamblea Nacional que han permitido la existencia de hasta tres presupuestos paralelos y abusos tales como el saqueo de PDVSA, la compra del airbus 310, las dádivas petroleras a Fidel Castro, la diarrea de dinero distribuido en América Latina para comprar lealtades políticas y la muerte del Fondo de Estabilización Macroeconómica. Estamos hablando del despilfarro y distracción de miles de millones de dólares que pertenecían a la nación y que hoy están en manos de venezolanos y extranjeros corruptos.

2.
“Mejorar el índice de percepción de la corrupción”.
Si esta estrategia fuese sincera, José Vicente Rangel no hubiese acusado, con su acostumbrada vulgaridad, a Transparencia Internacional, de “obedecer a intereses imperialistas” o el Contralor Russián, o el excesivamente maduro Nicolás, hubiesen tratado de descalificar los métodos estadísticos utilizados por esa organización internacional. Lo cierto es que el régimen de Chávez reaccionará violentamente contra toda organización internacional que muestre su triste realidad. Así lo hizo contra Transparencia Internacional y así lo está haciendo, en estos momentos, contra la Unión Europea y contra la OEA.

3.
“Involucrar a la ciudadanía en el control y fiscalización de las obras del gobierno”, e “Institucionalizar la presentación pública de los Presupuestos y Finanzas de la administración pública, así como la rendición de cuentas”.
Estas estrategias serían las que uno esperaría de un gobierno civilizado y realmente atento a lo que la sociedad requiere. Pero la realidad no ha sido, ni es, ni será esta. Los venezolanos no sabemos en que se han gastado los 200 mil millones de dólares provenientes de la producción petrolera de los últimos siete años. No sabemos en que se han gastado los 23 mil millones de dólares de deuda nueva en la cuál Chávez ha incurrido. Esta inmensa masa de dinero se ha evaporado ante los ojos asombrados e impotentes de los venezolanos. Lo poco que sabemos sobre el destino de estos cuantiosos caudales es aterrador: 6 mil millones de dólares en armamentos; 6 mil millones de dólares en subsidios y regalos a Fidel Castro, Nestor Kirchner, Uruguay, Paraguay y organizaciones políticas aliadas a diversos países del hemisferio; 2 mil millones en el Plan Bolívar 2000 (RIP); 5-8 mil millones en importación de alimentos para su libre distribución. Estas son algunas de las cantidades despilfarradas o que han ido a parar a las manos codiciosas de dictadores latinoamericanos, perros de la guerra y miembros del equipo del régimen. Pero todo ello apenas suma unos 25 mil milloncejos de dólares. ¿Qué se ha hecho del resto del dinero? Nunca había existido en nuestro país un saqueo o un despilfarro tan inmenso de fondos públicos como los que han caracterizado a este régimen.
No ha habido hasta ahora el más mínimo intento de presentar cuentas al país. Ello se debe a dos razones: la primera tiene que ver con la naturaleza autoritaria de Hugo Chávez. Este señor realmente cree que el dinero de los venezolanos es propiedad de él y que puede hacer con los fondos públicos lo que le venga en gana, sin presentarle cuentas al país. La segunda es igualmente trágica: nadie sabe donde, y como, y en que se ha gastado este dinero. El desastre administrativo del régimen chavista es monumental. Los ministros van y vienen, como codiciosas marionetas, cada quien esperando su turno para acomodarse. La región latinoamericana, asombrada ante el derroche, extiende sus manos, esperando que le toque algo de la repartición. En el Bronx una señora en silla de ruedas bendice a Chávez, alguien que debe ser muy bueno, porque le envió unos galones de diesel más baratos. También lo bendicen Jesse Jackson, Danny Glover, Joseph Kennedy, Don King, Nestor Kirchner y Daniel Ortega, quienes han sido otros de los recientes beneficiarios de su generosidad. Quienes no lo bendicen son los niños de la calle, los indígenas depauperados de la Avenida Bolívar, los dueños de las tierras invadidas, los industriales arruinados, los funcionarios públicos despedidos por represalias políticas; los presos de Isaías Rodríguez y Rangel, el 80% de pobres venezolanos condenados a esperar que el régimen les dé una limosna.

4.
“Fortalecimiento de los sistemas institucionales de control contra la corrupción: Contraloría…Fiscalía….” .
El uso del término “fortalecer”es indignante porque presume que ya las instituciones existen, operan y todo lo que se necesita es reforzarlas. La verdad es que ninguna de las instituciones que deberían controlar la corrupción en Venezuela funcionan bajo el régimen de Chávez. No son solo estas dos mencionadas en el documento que comentamos, sino que deberían incluirse la Defensoría del Pueblo, la Asamblea Nacional y, por supuesto, el sistema judicial. Todo este sistema está viciado y podrido profundamente, debido a las manipulaciones de Hugo Chávez y a las personas quienes se prestan para desvirtuar su naturaleza. No se trataría, pues, de fortalecer lo inexistente sino de barrer con toda esta podredumbre instalada por Chávez. Esa sería la única estrategia eficiente.

5.
“Desarrollo de campañas de difusión… y valores contra la corrupción”.
La única organización existente en Venezuela haciendo labor contra la corrupción es Transparencia Internacional, el capítulo venezolano. El régimen no puede hacer una labor seria en este campo porque ella sería atentatoria contra sus propios desmanes.

6.
“Creación de una policía anti-corrupción”.
Hace meses Chávez despotricaba contra las policías. Decía que prefería desbandarlas a todas, porque eran focos de malandros y asesinos. Hablaba en aquel momento refiriéndose al asesinato de jóvenes estudiantes en Caricuao, hecho llevado a cabo por una pandilla de desalmados pertenecientes a una de las varias policías del régimen (¿Qué ha pasado en este caso?). Este rasgado de vestiduras, para consumo de la audiencia de sus shows dominicales, duró poco. Ahora, según sus estrategas, hay que crear otra policía. Pero, ¿quién vigila a esta nueva policía anti-corrupción, a este nuevo antro potencial de malandros y extorsionistas? Chávez debe saber que la mejor manera de combatir la corrupción en la administración pública es no ser corruptos, es no tolerar la corrupción, es no ejercerla en sus diversas manifestaciones de robo, extorsión, abuso de poder, malversación de fondos público y desprecio por la rendición de cuentas, todo lo cuál forma parte integral de su régimen.

7.
“Adopción de medidas ejemplarizantes en aquellos casos comprobados de corrupción”.
Si estas medidas se tomaran, ¡el régimen quedaría completamente descabezado! Para todo efecto práctico desaparecería la revolución. Esto si ¡sería una revolución! Serían encarcelados quienes han robado, quienes se dan masajes a costa de los contratistas, quienes defienden al puesto, quienes se auto jubilan con miles de dólares al mes, quienes compran bancos sin poner ni un centavo de sus bolsillos, quienes editan sus malos poemas en la imprenta del Estado, quienes le regalan a dictadores el petróleo que les pertenece al pueblo, quienes ocupan mas de dos posiciones en la administración pública, quienes extorsionan, quienes atropellan, quienes amenazan a los ciudadanos, con la fuerza pública, quienes toman represalia, quienes excluyen, quienes permiten la injusticia… quienes llevan a cabo la casi infinita gama de corrupción que existe en este régimen. Todo lo que se requiere para probar esta corrupción (Hugo Chávez sabe que existe porque la ve a su inmediato alrededor y porque el mismo la ha practicado, cuando compra un avión sin presupuesto o cuando recibe contribuciones extranjeras para su campaña electoral sin dar debida cuenta o cuando decide regalarle petróleo a su amigo Fidel Castro), todo lo que es necesario es invertir la carga de la prueba. ¡Obliguen a los nuevos ricos de la revolución a justificar sus ingresos! ¿De dónde saca el modesto funcionario público el dinero para el auto lujoso, para el apartamento en La Castellana, para la casa en Florida, para los viajes a visitar a su gurú?


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El régimen de Hugo Chávez pasará a la historia como el mas corrupto (por ahora) en la historia del país, medido en base a la cantidad de dinero dilapidado y mal usado y al desorden administrativo que lo ha acompañado. El documento que hemos comentado forma parte del sistema de corrupción que el régimen ha instalado en el país, un sistema que hace lucir a Lusinchi y Carlos Andrés como niños de pecho y a los corruptos de las presidencias de Caldera y Herrera Campíns como primitivos aficionados.

La corrupción dentro de la revolución se está comiendo aceleradamente lo que aún resta de su deleznable base ideológica. Entre el joven y estilizado paracaidista lleno de cursis ilusiones de 1992 y esta figura adiposa y espástica llena de sueños de grandeza y terrores nocturnos de 2005 ya no queda nada que no sea derroche, miseria y terror.
Falta aún lo más trágico, el final.



* Gustavo Coronel es un veterano ingeniero de la industría petrolera, miembro director de la primera junta directiva de PDVSA (1975-1979). Actualmente Coronel colabora en Petroleumworld como asesor editorial.





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