| Arrullo populachero
Miguel E. Antezana Corrieri
*
Gatosuelto.blogspot.com
02 de Mayo de 2007
En vísperas del Primero de Mayo, en uno de
sus arrebatos seudo revolucionarios, antiimperialistas,
salvadores del mundo, Chávez anunció
su deseo de “firmar hoy mismo” el retiro
del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco
Mundial (BM), instituciones de las cuales es miembro
Venezuela; es decir, el país, no él.
Asimismo, ante la posible condena de parte de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos por el caso de
la violación de la libertad de expresión,
ratificó su amenaza de retirar al país
de la Organización de Estados Americanos (OEA)…
total “Cuba se retiró y no se ha muerto".
Fuera del carácter populachero de sus “anuncios”,
cuyo público no es más que esa gran
masa de personas hambrientas de seguridad, de salud,
de alimentos, pero sobretodo de conocimiento, las
matonerías de Chávez apuntan a aislar
a Venezuela de la comunidad internacional, a borrar
con su dedo dictatorial la existencia de ese mundo
“globalizado” en el que las fronteras
no son pretextos para cometer barbaridades al interior
del país bajo el pomposo pretexto de la soberanía
nacional.
Es cierto que en la coyuntura actual es una estupidez
depender de préstamos del FMI o el BM. En primer
lugar, por el chorro de dinero que –supuestamente-
ingresa al país por la venta de petróleo
y; en segundo lugar, porque –también
supuestamente- no existen problemas con la balanza
de pagos o en las cuentas nacionales que ameriten
la ayuda financiera del Fondo y su obligada tutela
en el manejo económico. No obstante, no todo
es eterno, mucho menos los ingresos por venta de petróleo
o inclusive sus precios en los mercados internacionales.
Menos eterno aún, con la enorme estructura
burocrática gobiernera que consume recursos
pero no genera beneficios de ninguna índole.
Con la brutalidad de ingresos, al día de hoy,
Venezuela podría haber pagado la totalidad
de su deuda externa e interna; sin embargo, en los
ocho años que van de desgobierno chavista,
la deuda se ha incrementado a niveles que algunos
estiman cercanos a los 80 mil millones de dólares.
Emisión de bonos nacionales, de bonos conjuntos
con Argentina, bonos de la petrolera estatal; en fin,
deuda y más deuda que por donde se mire no
tiene justificación. A ese ritmo, pareciera
que Chávez (de mantenerse tanto tiempo en el
poder, como él asegura) en algún momento
seguiría los pasos de su antecesor Caldera,
quien juró que no recurriría al FMI…
y terminó “pidiendo perdón”
en su sede en Washington por los pecados económicos
cometidos.
Claro, la diferencia se daría en que Venezuela
no pertenecería más al organismo financiero
y sólo dependería de los mercados financieros
(cada vez más desconfiados de su gobierno)
o de los países “amigos”, esos
a los que ahora les regala millones en cooperación,
en fondos “para algo”, o en convenios
que no han reportado ninguna utilidad real para la
nación. El hombre es el único animal
que tropieza dos veces con la misma piedra, y es muy
bien sabido que, a la hora de la desgracia, los “amigos”
brillan por su ausencia.
 |
Para contrarrestar
la autoexclusión de los organismos financieros
internacionales, Chávez tiene entre ceja y
ceja la creación del Banco del Sur, proyecto
que seguramente se concretará, como todos los
caprichos institucionales del “líder”
y gracias a –para variar- los ingresos por el
petróleo y los impuestos pagados por todos
los venezolanos. Pero si de lógica hablamos,
el presidente venezolano debería igualmente
retirarse del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
cuya sede también está en Washington,
y de la Corporación Andina de Fomento (CAF),
la cual –irónicamente- tiene su sede
en Caracas.
Con el BID no hay que pensarlo mucho: está
en la ciudad imperialista y los Estados Unidos tienen
el 30% del control accionario y poder decisorio, frente
a apenas el 5,8% de Venezuela. O sea, el BID también
“pá fuera”!!! Y con la CAF, hasta
tiene sentido: si el país se retiró
de la Comunidad Andina (CAN), renegó de ella,
y se integró al MERCOSUR, ¿qué
pinta en el brazo financiero andino? Aunque el haberse
excluido de la CAN no obliga al país a retirarse
de la CAF, pareciera hasta “ético”
hacerlo; sino, sería algo así como estar
divorciado pero seguir yendo a comer todos los días
a la casa de la ex mujer.
De concretarse, surgen algunas interrogantes: ¿Se
permitiría que su sede se mantenga en Caracas?
¿Se retiraría al vicepresidente de la
institución, que es venezolano? ¿Se
cancelaría la deuda total que se mantiene con
ella? Cierto es que la CAF no condiciona sus préstamos
a sus países miembros, pues su origen precisamente
se basó –entre otras motivaciones- en
ser una alternativa a las instituciones del hemisferio
norte. Sin embargo… se sigue siendo el divorciado
que come en casa ajena.
Pero los arrebatamientos de Chávez no son aislados.
Él busca que sus “socios” sigan
su ejemplo, algo así como lo que Correa hizo
en el Ecuador al execrar al representante del BM y
pagar lo adeudado al Fondo. Es más, Bolivia
también debería seguir el ejemplo retirándose
del FMI, del BM, del BID y hasta de la CAF, institución
esta última donde el presidente ejecutivo es
boliviano y se encamina hacia los 20 años al
frente de ella, en cuatro quinquenios de mandato consecutivos.
Lo innegable en esta historia es que, como todo lo
que hace el ex golpista venezolano, las intenciones
son otras a las vendidas a la plebe. La idea es dejar
a Venezuela tan aislada como Cuba, pero bañándose
en dólares que vienen del enemigo imperialista
por la venta de petróleo. Una Venezuela aislada
de organismos financieros internacionales (total,
hay mucho dinero), aislada de organismos supranacionales
en materia jurídica y de derechos humanos (total,
a los pobres no les afecta) y aislada de la realidad
(total, el país parece dormido… ¿para
qué despertarlo?)… a seguir con el arrullo.
Arrullo populachero.
* mantezan@cantv.net
Si deseas publicar un art�culo, env�alo a articulos@11abril.com
|