| El después
de...
Miguel E. Antezana Corrieri
* (30 de Mayo de 2007)
Gatosuelto.blogspot.com
1 de Junio de 2007
Fueron pocos segundos. Luego de transmitir un video
con el himno nacional, cantado por sus propios trabajadores,
la pantalla de RCTV se puso negra. No apareció
la línea horizontal y el sonido continuo, sólo
la negra pantalla; pero fue igual como cuando alguien
se muere. Fueron pocos, contados segundos, una eternidad
que –para quienes lo vivieron- fueron de angustia,
de esperanza, cargados con la ilusión de que
resucitara. Pero no fue así. Ocho segundos
después de ese paro cardíaco televisivo,
apareció la imagen de TVes, el nuevo canal
de televisión gobiernero. Todo estaba consumado.
El crimen fue cometido con premeditación, alevosía
y ventaja.
A partir de ese instante, y hasta el momento de redactar
este artículo, Venezuela entera se montó
en el autobús de la rebeldía, de la
protesta, de la manifestación de calle. Pese
a los ridículos intentos de funcionarios del
gobierno, y del propio Chávez, por negar la
realidad, los protagonistas de este capítulo
de historia contra el régimen son los estudiantes
universitarios, a quienes se les vienen uniendo empleados,
desempleados (que son muchos), amas de casa y hasta
los que dicen ser “chavistas”.
Un ingrediente de este caldo de cultivo que el propio
régimen montó en la olla, es la salvaje
represión que vienen ejerciendo los organismos
de “seguridad”. Videos aficionados han
demostrado que los empleados del gobierno están
armados, quienes azuzados por el irracional llamado
a la confrontación hecho por Chávez
–en cadena nacional- atacan a la población
civil, desarmada.
 |
No creemos que
-esta vez- la gente se deje amilanar. La ausencia
de seudo líderes de la oposición ha
hecho de esta lucha un movimiento netamente civil,
con raíces estudiantiles, y el gobierno le
teme muchísimo a eso. No por nada, el jueves
pasado, el ex militar golpista se encadenó
para anunciar nuevos beneficios a las universidades
públicas, aumentos de sueldo, más becas
y otras tantas promesas ya ofrecidas e incumplidas.
En las universidades está la gente pensante,
sin distingo de raza, posición socio-económica,
religión; y son sólo eso: seres pensantes,
lo cual le da urticaria al gobierno.
Los argumentos del régimen reafirman lo que
habíamos expuesto en un artículo anterior:
Chávez cree que la gente es tarada. Asegurar
que se “utiliza” a los estudiantes como
“carne de cañón” es un insulto
a su inteligencia. El cuento -una vez más-
de que hay sectores que promueven el “magnicidio”
(nombre de una acción que a él le queda
muy grande) es una estupidez tan grande que hasta
sus propios seguidores reaccionan con desprecio y
rabia. Seguramente no tardará en afirmar que
las manifestaciones son financiadas por Bush, que
la CIA tiene gente infiltrada en las protestas (porque
hay mucho “niño rico” en ellas),
o que es parte de un complot internacional organizado
por CNN.
La verdad es que, ¿quién no tiene un
hijo, sobrino, nieto, familiar, novio, amigo, vecino,
conocido, que sea estudiante universitario? Empleados
públicos, funcionarios de alto rango, militares,
empresarios, la gente de las zonas populares, de los
cerros, todo el mundo tiene algo que ver con ellos.
Y eso le duele al gobierno, pues en algún momento,
todo ese entorno de los estudiantes tendrá
que apoyarlos. A Chávez le tiemblan las piernas,
para variar, y sus bravuconadas, sus matonerías
por radio y televisión lo delatan.
El país se está expresando poco a poco,
a cuentagotas quizás; pero está demostrando
que la gente no aguanta un abuso más. “El
después de” no ha terminado, apenas empieza.
* mantezan@cantv.net
Si deseas publicar un art�culo, env�alo a articulos@11abril.com
|