| Mentiras,
Contradicciones y Revoluciones
Miguel E. Antezana Corrieri
*
GatoEncerrado.net
18 de Octubre de 2005
Leer de vez en cuando ciertos capítulos de
la historia latinoamericana es un ejercicio profundamente
constructivo. Suelen ser tan apasionantes y enigmáticos
como una novela, pero con el ingrediente de no ser
ficción. Y ni hablar de la historia económica:
repasar los precios de veinte o treinta años
atrás es una experiencia entre el llanto y
la risa.
Mención especial merece el caso cubano, el
cual no deja de llamar la atención sobretodo
a los más jóvenes. ¿Cómo
es que después de décadas de opresión,
de dictadura, de miseria, de trato infrahumano, la
población de la isla no se haya sublevado contra
el tirano Castro? ¿Cómo puede vivir
tanta gente, y tanto tiempo, ciega, o crédula
de que el “sistema” que les vendió
el “revolucionario” Fidel es el camino
a la felicidad?
Quizás la única respuesta lógica
y comprensible de esa situación es que tantas
veces se les ha dicho las mismas mentiras, que terminan
por creérsela. Unamos el detalle de que muchos
nacieron y han crecido en ese entorno comunistoide
y empobrecedor; por lo tanto, no conocen otro mundo
que el que no sea el que les pinta el dictador y la
camarilla que lo acompaña. Es decir, la “revolución”
cubana está soportada en la ignorancia de la
población, el desconocimiento de lo que significa
la libertad y la democracia verdadera.
Es más que evidente que Hugo Chávez
en Venezuela sigue el libreto de Cuba. Cree ciegamente
en él, se cree iluminado, quizás hasta
reencarnado por algún antepasado propio o no
y adolece además de otro tantos delirios que
se han visto alimentados por el poder político
y económico del que, por ahora, goza. Todo
ello se ve reflejado en la base ideológica
de su “nuevo socialismo” o “socialismo
del siglo XXI”, plagada de mentiras, contradicciones
y hasta de absurdos fenomenales que rayan con lo ridículo.
O sea, la “revolución bolivariana”
es en realidad un armatoste soportado en los –también
por ahora- enormes ingresos petroleros que recibe
el país.
Por citar un caso de las últimas mentiras del
“gobierno bolivariano”, el ministro de
educación y deportes ha declarado a Caracas
“zona libre de analfabetismo”, dando su
reconocimiento, además, al gobierno cubano
por su apoyo en esa tarea. Las autoridades, empezando
por el profesor ministro del área, se olvidan
de que analfabeto no es sólo la persona que
no sabe leer y escribir; es también aquella
que no tiene cultura y que ignora los asuntos que
le conciernen. Si a escribir vamos, atrévase
a dar un paseo por Caracas (por la zona oeste, principalmente)
y goce con las pintas a favor del gobierno con sendos
horrores ortográficos que dicen mucho de la
calidad de quienes apoyan el “proceso”
y de lo libre que está la ciudad de analfabetos.
Otra mentira, de calibre olímpico, es el anuncio
por parte del Instituto Nacional de Estadística
(INE) de la disminución en el índice
de desempleo en tres puntos porcentuales en relación
con el año anterior, ubicándose en septiembre
en 11,5%. Sin embargo, la que se lleva la presea dorada
–por el descaro- es el anuncio, también
del INE, de sus “previsiones”: el desempleo
cerraría el 2005 en 8 ó 9% y en el 2006
se ubicaría en 6%. De estadística no
tienen nada, pues todos saben que las órdenes
del líder de la “revolución”
van en ese sentido, así como las cifras de
pobreza y pobreza extrema que no le gustan para nada.
Tremenda envidia la de Avon, Elizabeth Arden y otras
empresas del ramo.
Si de contradicciones se trata, la XV Cumbre Iberoamericana
en Salamanca, España, brindó un decorado
internacional para las últimas del gobierno:
se anunció la incorporación de Venezuela
como miembro pleno del MERCOSUR. Chávez habla
de integración, pero de una que sea a su medida
y conveniencia. Quizás ello explique el desprecio
y maltrato que ha tenido hasta ahora para con la Comunidad
Andina de Naciones de la que Venezuela es miembro
y hasta para con la novísima Comunidad Sudamericana
de Naciones, en cuya reciente reunión quiso
boicotear la firma del documento con un berrinche
personal.
No obstante, no hay que quitarle algo de razón
al ex golpista y ahora presidente de Venezuela. Las
cumbres de cuanto Grupo, Organización y etcéteras,
se hacen cada año no tienen mayor utilidad
que para el país anfitrión que recibe
unos ingresos extras por los visitantes y participantes
de esas reuniones. Chávez alguna vez lo dijo,
pero es un asiduo asistente y generador de ingresos,
pues su comitiva siempre es la más numerosa.
Volviendo al caso del MERCOSUR, no se entiende el
ingreso a una unión aduanera con objetivos
comerciales, de libre mercado, de un país que
se encuentra bajo los más absurdos controles
económicos (de cambios, de precios, de tasas
de interés) y con una flamante Ley de Ilícitos
Cambiarios que castiga con cárcel a aquellos
que comercien con divisas a “espaldas”
de este gobierno. Con ese panorama, lo único
que hará Venezuela en el MERCOSUR es ser el
socio regalón o el invitado al que hay que
escucharle todas las pistoladas que diga en la cena…
pues es quien paga la cuenta.
Y si de pistoladas hablamos, no dejemos de lado el
pedido de extradición de Pat Robertson que
-según Chávez desde Europa- haría
su gobierno, ya que el showman y predicador evangélico
sugirió que lo asesinaran y por ello –para
él- es un terrorista declarado.
Si fuera así, ¿Estados Unidos podría
pedir a unos cuantos militares venezolanos por las
sospechas que tienen del apoyo “revolucionario”
a las FARC y otros grupos terroristas en Colombia?
¿No es “raro” que Cuba y Venezuela
fueran los únicos que objetaran en la Cumbre
de Salamanca que se catalogue de terroristas a los
grupos armados de Colombia?
Soñar no cuesta nada. En sueños suceden
cosas que despiertos nos pueden parecer mentiras,
contradicciones y hasta “revolucionarias”.
¿Será Venezuela una tierra de sonámbulos?
* mantezan@cantv.net
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