La guerra de micrófonos
entre Colombia y la alianza de Venezuela con Ecuador terminó
con abrazos, pero ambas partes han emergido del conflicto con un arsenal
de nuevas municiones que podrían hacer estallar el conflicto
nuevamente en cualquier momento, y es muy probable que así ocurra.
El presidente de Venezuela Hugo Chávez y el presidente ecuatoriano
Rafael Correa podrán alegar de ahora en más que Colombia
violó la ley internacional cuando lanzó su ataque del
1ro. de marzo contra un campamento de la guerrilla de las FARC dentro
de territorio ecuatoriano. No hay duda de que Colombia violó
el espacio territorial ecuatoriano.
Pero Colombia, que se ha disculpado oficialmente por la incursión,
tiene un arma formidable que aún no ha usado para exigir sanciones
internacionales contra Venezuela y Ecuador: los explosivos documentos
encontrados en las tres computadoras laptop Toshiba halladas por el
ejército colombiano en el campamento guerrillero de las FARC
en Ecuador.
Si se demuestra su autenticidad, como es muy probable, podrían
ser la evidencia más contundente que jamás haya salido
a la luz del activo apoyo de Venezuela a las FARC.
Los archivos de las computadoras de las FARC se refieren, entre otras
cosas, a un fondo de $300 millones establecido por Chávez para
dar ayuda financiera a los rebeldes; a un envío de $100,000 que
las FARC dieron a Chávez cuando este estaba en la cárcel
en 1992, y a la protección ofrecida por el gobierno del presidente
ecuatoriano Rafael Correa a los campamentos de las FARC en territorio
ecuatoriano.
Es muy probable que fue precisamente la inminente verificación
de estos documentos por parte de expertos internacionales lo que llevó
a Chávez y Correa a dar marcha atrás rapidamente en su
escalada de amenazas de desencadenar una guerra, y a buscar un acuerdo
negociado con su contraparte colombiano.
Pocas horas antes de que los tres países llegaran a un acuerdo
negociado el viernes en una cumbre regional en la República dominicana,
el jefe de la policía colombiana, general Oscar Naranjo, me había
dicho en una entrevista telefónica desde Bogotá que Colombia
acababa de invitar a un equipo de expertos forenses en computación
del cuartel general de Interpol, en Francia — incluyendo peritos
de Australia, Corea del Sur y Singapur — a que vinieran a Colombia
de inmediato a examinar las computadoras en cuestión y presentar
un informe sobre sus conclusiones.
Al momento de escribir estas líneas, todo parece indicar que
el viaje de los peritos de Interpol sigue en pie, y que se producirá
esta misma semana.
”Vamos a poner las computadoras a disposición de ellos,
y a disposición de cualquier otro organismo multilateral, extranjero,
independiente”, me dijo Naranjo. “Nosotros estamos 100 por
ciento seguros de que la información contenida en los computadores
era información administrada por las FARC”.
Las computadoras contienen mas de 500 emails y archivos de texto que,
según dice Colombia, eran usados por el aniquilado líder
de las FARC Raúl Reyes para darle seguimiento a las negociaciones
políticas y conducir la administración logística
del ejército de las FARC. Preguntado sobre los archivos, el viceministro
de Defensa de Colombia, Sergio Jaramillo, me dijo que “hay mucho
más de lo que se ha dado a conocer”.
El viernes, como parte del acuerdo negociado para disipar la crisis,
el presidente colombiano Alvaro Uribe ofreció no enviar los documentos
a la Corte Criminal Internacional para demandar a Chávez y Correa
por apoyo a los terroristas. Pero no dijo que no seguiría adelante
con el proceso de autenticación de los documentos, ni que no
los presentaría en el futuro ante las Naciones Unidas.
Si Colombia los presenta en algún momento, Venezuela y Ecuador
estarán en problemas. Evidentemente, habrían violado la
resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU, que expresa
que ”los Estados no proporcionarán ninguna clase de apoyo,
activo o pasivo, a entidades o personas implicadas en actos terroristas”.
Estados Unidos, Canadá y los 29 miembros de la Unión Europea
han definido a las FARC como un grupo “terrorista”.
”Las resoluciones del Consejo de Seguridad, a diferencia de las
de la Asamblea General, son obligatorias”, dice Diego Arria, ex
embajador venezolano en las Naciones Unidas, quien presidió el
Consejo de Seguridad a principios de la década de 1990. “Si
el Consejo de Seguridad encuentra pruebas de las infracciones cometidas
por Venezuela y Ecuador, podría imponer sanciones como la congelación
de sus bienes en el exterior”.
Mi opinión: Colombia es tan culpable de violar el territorio
ecuatoriano como Venezuela y Ecuador de violar el territorio colombiano
al ofrecer activo apoyo a la guerrilla colombiana.
Esta fue una guerra de micrófonos, pero tiene todos los elementos
de un conflicto duradero que podría agudizarse, porque ahora
ambas partes tienen pruebas más contundentes contra sus rivales
de las que tenían antes.
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Más información: Caso
"Muerte de Raúl Reyes"