Chávez y el 'tuku-suku'
POR PONCHO RENTERÍA

19 de Enero de 2005


La bravata del presidente Chávez me recordó una histórica payasada del dictador de Honduras Tiburcio Cairazo.

Este coronel le exigió a Franklin Roosevelt, presidente de Estados Unidos, que fuera hasta su país a presentarle excusas porque en Miami la policía tenía preso a un banquero hondureño por romperle la nariz a la esposa. La respuesta escrita del presidente gringo fue genial: "A su insólita petición, le respondo en japonés, le digo 'tuku-suku', que en español significa que Su Señoría 'tiene huevo'". Aleluya. "Tuku-suku" es lo que hoy debería decirle el presidente Uribe al necio coronel Chávez.

Sobre el novelón del guerrillero-'canciller' y las exigencias de Chávez no han opinado las mujeres. Para escucharlas, fui a una peluquería vecina a la Universidad Javeriana. Allí estaba Ximena Estrada Mejía, una médica caraqueña que vino a especializarse en esa universidad. Ella, mostrándonos el pasaporte, dijo: "Los venezolanos tenemos un presidente buscapleitos que al mirarse al espejo, con sus 17 condecoraciones, se siente el Napoleón del siglo XXI y lo peor es que se lo cree".

Luego de la médica Ximena, habló Monserrat, una rubia española. Ella dijo: "Joder, en España los matones de la Eta no salen por la tele lanzando vivas a la guerrilla y del Chávez opino que ese tío es un gilipollas que se cree con derecho de hacerle putadas al vecino porque tiene armas y petróleo." Hablo como una recia madrileña que vive en Bogotá y quiere mucho a Colombia.

La exigencia que le hizo Chávez al presidente Uribe, más que ofensiva, resultó grotesca. La repito para que se ría: "Espero que el amigo y gobernante Álvaro Uribe venga en persona a Venezuela a presentarnos excusas por la ofensa cometida contra nuestro honor y nuestra soberanía".

Juro que allí vale otro "tuku-suku". Esa exigencia la hizo Chávez hablándole al Congreso Nacional, luciendo la banda presidencial, más tres collares negros y 17 autocondecoraciones. Con ese arco iris en el pecho, se le disparó la vanidad y fatalmente la embarró.

Pero el campeonato del ridículo se lo está ganando don Ismael Rodríguez, ilustre Fiscal General de Venezuela. Este buen señor anunció por la televisión caraqueña que busca extraditar al ministro de Defensa colombiano, Jorge Alberto Uribe, dizque por secuestrador. No lo duden, el señor Rodríguez, como el coronel Chávez, también se merece un doble y sonoro "tuku-suku; tuku-suku".

Fuente: eltiempo.com



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