Colombia y Venezuela ponen fin a las crisis
29 de Enero de 2005


Los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez se reunirán el próximo jueves en Caracas, se anunció en un comunicado de la Casa de Nariño.

Colombia y Venezuela dieron así por superada la crisis desatada entre los dos países desde el pasado 14 de enero, tras la detención en Caracas del guerrillero Rodrigo Granda, de las Farc , ocurrida el 13 de diciembre del 2004.

El texto, de cinco párrafos y firmado por la Presidencia de la República y la Cancillería, reitera que Colombia “utiliza y continuará utilizando” todos los procedimientos legales que existan para combatir a los grupos terroristas dentro de su política de seguridad democrática y en coordinación con los gobiernos y las autoridades de los países vecinos.

Aunque no se presentaron disculpas de ninguno de los dos gobiernos –como lo pedía el presidente Chávez para superar la tensa situación generada tras el supuesto secuestro de Granda en Caracas–, el gobierno colombiano dijo que se comprometía a revisar lo sucedido para que, si a juicio del gobierno venezolano se presentó algún inconveniente, estos “no se repitan”.

La comunicación envía también una señal de compromiso a Chávez porque expresa su voluntad política para buscar con Venezuela el desarrollo de una "estrategia binacional contra el terrorismo, el narcotráfico, el contrabando, el secuestro y otros delitos, dicha estrategia se adelantará con la aplicación de los mecanismos vigentes o con otros que definan los gobiernos, siempre desde el más estricto respeto a la legalidad y en particular a la soberanía de ambos países".

“Es una buena noticia para nuestras patrias”, dijo Uribe al finalizar un encuentro con la comunidad cristiana carismática y tras anunciar que este sábado se referirá más ampliamente al tema durante su visita al departamento de Arauca.

También se espera un comunicado del gobierno venezolano, en los mismos términos del colombiano.

Reacción venezolana
El gobierno del presidente Hugo Chávez, por su parte, se pronunció sobre las 9:30 p.m. a través de su canciller Alí Rodríguez, acogiendo las palabras.

Para esa hora, el mandatario estaba atendiendo una cena con altos funcionarios de China de visita en su país.

"Hemos recibido con agrado y como un hecho muy positivo este comunicado (...) De inmediato, el gobierno venezolano dará una respuesta en la misma tónica, pues consideramos que se han abierto ya los espacios para la superación de este lamentable incidente", dijo Rodríguez.

Y añadió: "Debe quedar muy pronto, como un recuerdo no agradable del pasado, pero que abre caminos para reanudar las relaciones muy positiva que han venido desarrollándose entre Colombia y Venezuela".

Sin embargo, se daba por un hecho que las cautas palabras de Caracas desembocarían en una aceptación rotunda del acuerdo logrado en Lima el jueves entre los cancilleres de los dos países, tras las intensas gestiones diplomáticas del mandatario cubano Fidel Castro y el ministro de Exteriores peruano Manuel Rodríguez, a quien el gobierno de Colombia agradeció expresamente en su comunicado.

Así se dio el rompimiento
Pocos días después de la detención de Granda, sectores políticos del vecino país comenzaron a hablar de un posible plagio, versión que fue corroborada luego por el propio Chávez, quien en una fuerte reacción acusó a autoridades colombianas de haber violado la soberanía de su país en complicidad con miembros de la Guardia Nacional y la Policía Científica.

Acto seguido, durante una alocución ante la Asamblea Nacional de su país, el mandatario anunció la ruptura, hace quince días, de las relaciones de negocios entre los dos Estados (no las privadas) y más recientemente había ordenado suspender los permisos a los colombianos para ingresar a suelo venezolano.

Todo esto generó tensión en la frontera de ambos países, donde el flujo de transporte de carga se limitó al máximo y se ignoraron convenios para el suministro de energía, entre otros. A pesar de todo, las gestiones diplomáticas nunca cesaron, particularmente las adelantadas por la canciller Carolina Barco, cuya voz siempre estuvo a favor de una salida amigable.

Pero el gobierno también tuvo palabras de agradecimiento para los países que contribuyeron a superar la peor crisis que han vivido Colombia y Venezuela en las últimas décadas.

Fue clave, por ejemplo, la facilitación peruana, país que el jueves pasado, en el marco de un encuentro de cancilleres de la Comunidad Andina, facilitó sendas reuniones entre la canciller Barco y su homólogo de Venezuela, Alí Rodríguez, quienes perfilaron el acuerdo final.

"Estoy enormemente complacido", dijo, por su parte, el canciller peruano Manuel Rodríguez, al destacar que la superación de la crisis beneficia a toda la región.

El Gobierno colombiano no quiso referirse a la labor del presidente cubano Fidel Castro quien jugó un papel clave en la solución.


Fuente: El Tiempo, Colombia



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