Asumo la conducción de la oposición en Venezuela para conquistar una nueva democracia social
5 de Diciembre de 2006
AtreveteVenezuela.com


Entre sus primeras acciones, presentará al país y al gobierno de Chávez una propuesta de reforma constitucional

Caracas, diciembre 5 (Especial).- Tres anuncios importantes efectuó hoy Manuel Rosales. asumir de inmediato la conducción de la oposición venezolana; presentarle al país lo que denominó una propuesta de reforma constitucional y que el CNE y el presidente reelecto entiendan que Venezuela reclama la conformación total de un nuevo Registro Electoral.

En rueda de prensa agradeció en primer lugar a los 26 millones de venezolanos su participación en el proceso comicial, y por haber dado una extraordinaria manifestación de civismo y de expresión democrática, evidencia férrea del apego a la libertad y la justicia que tiene nuestro pueblo. Igualmente, a todos los que votaron por su propuesta, la de una nueva democracia social y por los que sufragaron a favor de la otra alternativa. Así como a los que se abstuvieron. También a todo el comando nacional de campaña y a los comandos regionales, estadales, municipales y locales. Asimismo, destacó el empeño y cooperación de todos los periodistas, camarógrafos, fotógrafos y responsables de los medios de comunicación. Otro tanto hizo a favor de los observadores nacionales y extranjeros, organizaciones, fundaciones y grupos que actuaron vigilantes en todo el proceso electoral.

Rosales dijo sentirse feliz y muy tranquilo, además de contento con los resultados obtenidos. Explicó que en tan sólo tres meses, habiendo iniciado la campaña con apenas un 3 por ciento terminó convertido en millones de votos. "Nos faltó tiempo, es verdad, pero lo que se veía imposible, se convirtió en una realidad", dijo. "Lo que parecía ser una propuesta sin ninguna posibilidad, terminó siendo una gran alternativa electoral para Venezuela", añadió.

Reconoció que su campaña fue muy dura y desigual, pues el gobierno convirtió todas sus instituciones en instrumentos para favorecer al candidato oficialista."Luchamos muy duro, -recordó-, haciendo un extraordinario y espectacular esfuerzo, poniendo en riesgo incluso nuestras vida, porque fui víctima de emboscadas, de disparos y enfrentamientos con el adversario al cual, de una vez por todas dejó en claro que no fueron ni serán nunca considerados por mi como enemigos".

Reiteró que desde el principio respetaría el resultado, siempre que se celebrase un proceso ajustado a la ley. Y por haber sido así, reconoció la victoria del presidente Chávez. Explicó que su comando estaba bien organizado tanto en lo tecnológico como en lo logístico. No hubo una sola mesa sin su representante, que cumplió cabalmente su propósito: velar por cada voto. Pero además se contó con mecanismos de control y evaluación, asunto que se le encargó a dos empresas especialistas en cuestiones electorales, una norteamericana y otra mexicana, con el apoyo de dos empresas nacionales, más el aporte de Félix Seijas y Ojo Electoral. Una vez con los resultados del trabajo de estas empresas, a boca de urna y conteo rápido, sus equipos pudieron recabar a tiempo la recolección de actas que, una ves escaneada, se computarizaba y su sumatoria le era entregada. De modo que esos sistemas, científicamente bien establecidos y controlados por verdaderos especialistas, dieron los resultados que coincidieron con los del CNE.

Fue así, "que una vez dado por el ente rector las cifras, en su primer boletín", Manuel Rosales, "con hidalguía, con valentía y convencido que el juego había sido limpio, con manchas en su recorrido sin embargo, abuso e intimidación y violencia en algunos lugares, pero en términos generales se cumplió con la ley y con las normas; y que había una expresión del pueblo, que el pueblo había hablado, reconocí los resultados".

Recordó Rosales haber dicho en la campaña que no tenía amo ni dueño, "y hoy lo repito, al escuchar al presidente decir que habían personas que me estaban presionando.¡No señor! Nadie se atrevió siquiera a planteármelo, porque como no tengo dueño ni amo, tampoco vivo en medio de chismes ni consejas. Vi a mucha gente llorar, gritar y mostrar alguna frustración terrible, solicitando que saliéramos a la calle. Sí, vamos a la calle, pero a seguir luchando, a trabajar, democráticamente".

Dijo Rosales que del resultado electoral se desprenden muchas lecturas que deben ser meditadas y evaluadas, "porque no se puede convertir esta victoria en atropellos ni abusos, pero tampoco una derrota para el desconsuelo infinito. Tiene que ser equilibrada, evaluada en su justa dimensión. El país habló y el pueblo habló en la calle".

-Hoy podemos decir que de 15.921.937 venezolanos, el país está dividido en tres grandes sectores: el que representa el presidente reelecto Hugo Chávez, que es un 46%; el de Manuel Rosales y los venezolanos que lo acompañaron, un 29%, -y a mucha honra me siento feliz por ello-; y el sector de los que no votaron, que guardaron silencio, que deben pensar en si lo que hicieron fue acaso lo mejor, que conforman el 25%.

Para Rosales, "la primera gran lectura es que Venezuela no tiene amo ni dueño; ni es roja ni es azul. Nadie tiene la mayoría absoluta ni aplastante ni la totalidad de la opinión y de la fuerza en Venezuela. Hay que entender que Venezuela es de todos, que reclama unidad, diálogo, transparencia en el manejo del gobierno, de las opiniones y del concepto político; que entendamos que nadie puede aplastar a los demás, porque no tiene cómo"

Rosales dijo que la otra lectura es que, con la frente alto, y si acaso otros no los han asumido, pedía perdón a Venezuela por los errores que se han cometido en el pasado. Muchos de esos errores, explicó, no fueron culpa suya, pero los asumía por otros, "con valentía, para que se borren y desaparezcan".

Por otra parte, Rosales dejó en claro que "los espacios no se pueden abandonar, hay que ocuparlos. No es rendirse ni asumir la posición cómoda de no participar; no es dando gritos ni esconderse sino ir al terreno y luchar, aun en desventaja como lo hicimos nosotros". Y le envió un mensaje al presidente reelecto: "Venezuela reclama que no nos sigamos viendo como enemigos, que nos respetemos, que se respeten las ideas, las diferencias, pues si somos adversarios también somos hermanos y hermanas, hijos e hijas de esta tierra".

- Es la sumatoria del esfuerzo y del trabajo lo que al final nos conduce a la victoria, aseguró. Este es un triunfo político en medio de un revés electoral.

Fue entonces cuando Rosales anunció asumir "la responsabilidad de conducir la oposición en busca de la nueva democracia social que es la expresión de un contenido programático, filosófico y una visión de la sociedad que queremos para Venezuela, de la sociedad que aspiramos se construya en el país. Es la idea de la democracia como máxima expresión de gobierno, de la libertad, bordada, tejida y construida con la justicia social".

HACIA UNA REFORMA CONSTITUCIONAL
Como paso inicial en ese propósito, Manuel Rosales informó que el venidero jueves 7 instalará un grupo de trabajo multidisciplinario que, liderado por él, trabajará en una propuesta de reforma constitucional. Al respecto, especificó los siguientes aspectos:
- Una reforma constitucional para que se haga realidad la participación del pueblo en la distribución de la riqueza petrolera. De tal manera que el proyecto de la tarjeta de débito Mi Negra, se concrete porque no es una bandera electoral, mucho menos populista, sino que es la más seria, en materia de justicia social, que nunca antes se haya propuesto en el país; el establecimiento claro, limpio y definido del respeto a la propiedad privada en Venezuela.
- Que se garantice el respeto a la libertad de enseñanza, de expresión y de cultos en el país. Es fundamental y determinante para la sociedad del futuro, porque tiene que ver con la familia, con nuestros hijos y con la sociedad; que se garantice, dentro de la Carta Magna, la regla de oro de cualquier proceso propiamente electoral: la representación proporcional de las minorías; y establecer, además, la reducción del período constitucional a cuatro años y una sola reelección. Igualmente, que se recoja en nuestra Carta Magna la elección del presidente a través de la doble vuelta, para marchar hacia la relegitimación de todos los poderes en Venezuela. Asimismo, ponerle límites al ejercicio de la presidencia cuando el presidente es candidato.
- La unificación de los procesos electorales a dos grandes elecciones. Una que elija al presidente de la república y al parlamento nacional, lo cual permitiría además la representación de las minorías, la otra elección correspondería a los gobernadores, alcaldes, concejales y parlamentos regionales así como las juntas parroquiales.
- Que se establezcan normas que garanticen la transparencia del ejercicio de la administración pública, para iniciar un verdadero combate contra la corrupción; y el restablecimiento y fortalecimiento del proceso de descentralización y de participación popular; aparte, imponer un sistema de seguro social eficiente en Venezuela, porque el actual tiene muchos parches y deficiencias.

Rosales dijo, finalmente, que estas ideas serán analizadas y presentada al país, igual al gobierno, y quiere que a nivel del presidente y altos funcionarios de su gobierno no se interpreten como propuestas para la confrontación y la guerra verbal, sino como ideas que deben ser analizadas y discutidas.



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