Senador Iñaki
Anasagasti, observador español Ya Chávez no es el líder El Impulso 22 de Diciembre de 2005 --La observación internacional fue correcta, dice; pero, no cree que repitan la experiencia --Es incomprensible que no existiendo un voto automatizado ni en Suecia, ni en Alemania, ni en Japón, ni en Estados Unidos, exista algo así en Venezuela --Definitivamente, el voto no es secreto --Chávez es un militar que cree que Venezuela es un cuartel El senador Iñaki Anasagasti, quien formó parte de la delegación de las Cortes Generales de España que estuvo en Caracas en calidad de observador del proceso comicial del pasado 4 de diciembre convocado para designar a los integrantes de la Asamblea Nacional, considera que hicieron bien los partidos opositores en no participar en esas elecciones. “Esta iniciativa podía haber salido mal y sin embargo el resultado oficial de sólo un 25 de participación -en Caracas y Maracaibo no llegó al veinte- le deja a Chávez ante sus vergüenzas”. “No es el líder del país”, afirma. “Los pobres no le han secundado, la gente está harta, y tiene como tenía antes un parlamento a la cubana, a la búlgara”. Para este político vasco, quien tras una ausencia de siete años del país en el cual vivió y estudió, los venezolanos sufren un régimen populista y demagogo que está esquilmando la riqueza del país, mientras no ataca las fallas estructurales de una sociedad y una economía asistencial monocultivadora del petróleo que como gran maná, Hugo Chávez distribuye sin control y como si fuera suyo. En su opinión, no es esta una democracia ni una izquierda seria. Actividades cumplidas En la primera parte de su informe, Anasagasti se refiere a la conformación del grupo de observadores por parte del Estado español y la ronda de consulta hechas con las organizaciones no gubernamentales, partidos políticos de oposición y gobierno, las atenciones dadas por el Consejo Nacional Electoral y el ambiente vivido en la capital de la República. Habla de su sorpresa al haber recibido su ficha electoral, donde constaba que él no había solicitado el referendo revocatorio presidencial del 2004 ya que vivía en Euzkadi y, por tanto, “para el régimen podía ser hasta un tipo de confianza”. “Pero, lo que subyacía de aquello con toda su gravedad era la viva demostración de que el voto no era secreto y el que alguien tenía mucho interés en saber lo que vota cada ciudadano para tomar las consabidas represalias”. “Era también la demostración palpable de que el voto en Venezuela no es fiable sino el instrumento para que funcionarios desaprensivos hicieran la vida imposible al ciudadano”, prosigue. “No había más que comprar el DVD de esa lista llamada Maisanta, conectarla al ordenador y saber en cualquier ventanilla si el ciudadano que uno tenía enfrente era o no un buen chavista: estábamos, pues, ante un régimen policial con todo lo que eso entraña”. Confiesa haberse reunido con personas comprometidas, que conocen lo que están viviendo y que adversan las dictaduras” y llega a señalar que a pesar de la retórica de Chávez, éste “no va a resolver nada sino a ahondar los problemas mientras se avanza hacia una cubanización del control ciudadano, pero no desde la miseria sino desde la bonanza petrolera”. También se refiere al embajador español, Raúl Morado, a quien no le importó un “pito” la delegación de su país, pero mantiene hilo directo con el presidente venezolano. Contraria opinión tiene del padre Luis Ugalde, rector de la Universidad Andrés Bello, y recuerda este político haberse graduado hace treinta años en esa casa de estudios. Luego de referirse a la resaca de comentarios del chavismo, su diálogo con Eduardo Fernández y al comunicado oficial suscrito por los representantes del PSOE, PP, CIU y PNV, pero no por así por la del IU, Anasagasti formula sus observaciones. Cabe señalar que el senador vasco denuncia que una funcionaria del gobierno venezolano trató de expulsarlo por el solo hecho de haber declarado que el voto tenía que ser secreto; pero, la empleada de la cancillería mintió y lo acusó de que había dicho que había que matar al presidente. “Ahí están las declaraciones pidiendo tan solo el voto secreto para que éste sea democrático”, alega. Conclusiones 1) Con un sistema viciado, la oposición, de haber participado hubiera sido una vez más triturada y la modificación constitucional se hubiera hecho de la misma manera. Ahora el rey, ante su pueblo y la comunidad internacional inteligente, está desnudo. 2) La observación internacional fue correcta. Nos trataron bien y ofrecieron facilidades. No creo repitan la experiencia. Los tres comunicados (OEA, Unión Europea y el propio de la delegación española) molestaron al gobierno. 3) Es incomprensible que no existiendo un voto automatizado ni en Suecia, ni en Alemania, ni en Japón, ni en USA exista algo así en Venezuela. La idea no es mala, pero ¿era tan urgente hacerlo allí? Por otra parte, el hecho de que no haya manera de expresar el voto nulo, ¿no invita esto a la sospecha? 4) Definitivamente, el voto no es secreto. La prueba de esto sin ir más lejos es la lista en la que me encuentro: la lista de Maisanta. Y si eso me ocurre a mi, ¿qué no le pasará a un indefenso ciudadano que depende de llevarse o no bien con el gobierno para poder subsistir? ¿Es eso una democracia? 5) La observación internacional fue correcta y de alguna manera desenmascaró la chapuza del revocatorio de 2004 que tanto hemos denunciado. Y que es origen de todos los males electorales actuales. La observación española del 2004 y la de Carter y la de la OEA, fueron desautorizadas. 6) Chávez, como nos dijo el padre Luis Ugalde, es ante todo un militar que cree que Venezuela es un cuartel y él puede hacer lo que le dé la gana y sin control alguno. Vive en un país sin controles de ninguna clase. “Soy militar y no creo en los partidos políticos. Por no creer no creo ni en el mío”. Militar populista, maestro de la comunicación, con muchísimo dinero y sin ningún escrúpulo. Miente de la misma manera que dice la verdad. Tiene además un fondo de 18.500 millones de dólares para su labor de ayuda a otros países, por ejemplo Bolivia, y México en sus campañas desestabilizadoras. 7) El embajador Raúl Morodo está entregado al chavismo. no dudo que haya logrado contratos y a veces protegido bienes de los ciudadanos del Estado español, pero, ¿a qué precio? ¿Tiene esto algo que ver con lo que dijo Zapatero de que su política internacional iba a ser la defensa de los derechos humanos y no de los intereses? Estuvimos allí, para él, de prestado. No nos recibió ni despidió ni acompañó a ninguna reunión fuera de la embajada, siendo obligación de hacerlo pues era una delegación parlamentaria oficial de alto nivel. Le importó un pito. Nos dio lo mínimo. No así su personal que es profesional y consciente del problema que vive el país y ve estupefacto lo que hace su embajador. Al despedirse de mi me dijo: “Iñaki, críticamente porque así me refuerzas”. Quizás en la transición hizo un buen papel. En Venezuela, nefasto. Aquel país requiere un político de primera o un diplomático de lujo. No este señor que un día vende lanchones y aviones y al otro compadrea y avala a un populista de opereta. Si él hubiera actuado así durante el franquismo, lo lógico hubiera sido que en su curriculum figurara haber sido procurador en las Cortes franquistas. El criterio es el mismo. El corresponsal de la agencia Efe, ídem de lienzo. 8) Es inquietante la presencia de IU en el palacio de Mira flores y ministerio de la presidencia. Son muy libres de hacerlo, pero hay un elenco de gentes que ya trabajan niñéela reforma de la constitución venezolana, y preparan los discursos de Chávez. Algo increíble, porque lo que no toleran en España lo avalan en Venezuela. 9) ¿Por qué allí si y aquí no? A todos los falsos izquierdozos que ven a Chávez como un limpio luchador contra el imperialismo yanqui, como si la cosa fuera así, y que bendicen todo lo que hace, les preguntaría: ¿Tú aquí tolerarías que el voto no fuera secreto, que a los partidos no les dieran el censo, que no se abriera el cien por cien de las cajas, que no existiera el voto en blanco, que los partidos no estuvieran financiados, que no tuvieran acceso a los medios públicos, que el sistema ahora a las minorías y que con el 33 por ciento de los votos se obtuviera el 70 por ciento de la representación lo que IU desaparecería y una diputada oficialista el día de las votaciones rodeada de militares por todas partes dijera que “al que no vota, lo botamos”? Añadiría si les gustaría que les gobernara un militar golpista que cree que Venezuela es su feudo y que el presupuesto no tuviera control alguno mientras el presidente dilapida el erario en operaciones internacionales mientras todos los domingos hay que aguantarle cuatro horas de monsergas. Si me dijeran que no, pero que Europa es Europa y Venezuela un país sudamericano del tercer mundo, les llamaría racistas y xenófobos. ¿Por qué para un país vivo y educado, competitivo y que es consciente de que hay que luchar contra la pobreza hay que aplicarle la receta Chávez y aquí no? La cosa es absolutamente incomprensible. 10)Se requiere un esfuerzo de explicación, de análisis, de seguimiento, de encuentros, de aprovechar todos los resquicios, de no reír la menor gracia al teniente coronel, de pensar que la cosa va a más y no a menos y que no hay que legitimar gratuitamente a gentes sin escrúpulos, mientras hay que tener claro, como dijo el padre Ugalde que hay que presentar una alternativa seria que se base en la lucha contra la pobreza y en favor total de los pobres. Y aguantar con inteligencia, para vencer. Volver a la página principal de 11abril.com |