Humor en serio
Laureass Márquez P
Carta a Carter
Fuente: Tal Cual, 01 de octubre de 2004
Epa, Jimmy, ¿qué más?:
Perdona, ante todo, lo confianzúo
Es sólo para que no te olvides de nuestros rasgos esenciales,
de cara a las muchas veces que te tocará volver a ver cómo
nos hundimos en nuestras propias miserias, like the Victor Hugo famous
novel. Do you remember?
Chamo, te leí... Bueno, un extracto, tú sabes que aquí
no necesitamos leer completo para emprenderla contra alguien. Buscamos
lo que no nos gusta, y de ahí nos agarramos. Pero la intención
de esta carta no es de reproche, ni mucho menos.
Además, ¿con qué ass the cucaracha take seat? Y
es que, además, tú me pareces un tipo burda de buena nota,
que debes venir arrastrando algún karma de vidas pasadas y el
destino te lo está cobrando aquí, en esta tierra insaciable,
devoradora de prestigios.
No tengo nada que reprocharte de tu actuación en Venezuela, porque
tú vienes de un país en el cual sacaron a Nixon de la
presidencia por cosas que nuestros gobernantes, abiertamente y en cadena
nacional, admiten que hicieron, agregando, además, que lo volverán
a hacer cada vez que les get out of the forro. Entiendo que no entiendas,
porque si lo que casi le cuesta a Clinton la presidencia, hubiese sucedido
en el saloncito japonés del Palacio de Miraflores, el que te
conté agarra una popularidad que no te digo hasta el 2021, sino
hasta que la muerte no se pare.
En fin, my friend, esta no es tierra para gente decente. Aquí
lo que parece no es, lo que es no parece y aquello de lo que no cabe
la menor duda, es indemostrable. No te culpo, porque si nos cuesta a
nosotros que hemos crecido en esto, que sabemos sobornar a un fiscal
y elaborar un bello discurso ético sobre la obediencia a la ley
sin que las dos acciones se encuentren en los pliegues de nuestro cerebro
ni por accidente, me imagino tú, que vienes a vernos desde un
país que hasta se cree las constituciones que escribe.
Por ello, volviendo a mi propósito, me llamó la atención
tu protesta de esta semana por la parcialidad del primer brother del
mundo en el estado de Florida, de cara a las elecciones presidenciales
de allá, en las que solicitas imparcialidad de las autoridades
electorales: What are we talking about, ma bro? Es justamente allí
donde la cosa no camina, ¿no, Jimmy? Vaya usted a saber si no
es una saturación de alma hispana. Lo que pasa es que tú
vienes pa’ cá, pero como que no tomas nota. ¿Te
molesta que hayan querido sacar a 22.000 negros, posibles demócratas,
del registro electoral? Jorge Rodríguez quizá puede explicarte
que se trata de una cifra estadísticamente irrelevante, ¿sabes
cuánto es según mi Casio calculator, made in Thailand?:
el 0,0007841 de la población de Estados Unidos. Tu experiencia
en materia de observación debería decirte que esas cosas
con tantos ceros delante, ni se observan.
Do you hear about the sauce who is good to the turkey woman is also
good to the turkey man? ¿Tú y que quieres hacer conteo
manual en las mesas? Eso es primitivo, que te lo diga Carrasquero. ¿No
estás interesado en unas máquinas cazahuellas con poco
uso? Si quieres, las portátiles de nuestro CNE están a
la orden para una selección al azar de mesas para auditar.
¡Oh, Jimmy! Dices que “es desaprensivo perpetuar prácticas
electorales fraudulentas”.
Mi DRAE dice que desaprensión es “falta de miramiento”,
qué buena palabra en boca de un observador, ¿no, Jimmy?,
¿desaprensivo, Jimmy?: Perpetuar prácticas electorales
fraudulentas no es otra cosa que, como decimos en criollo, una rolitranco
‘e coñoemadrada.
Remember that expression.
Chao, mi pana. Good luck el 2 de noviembre.
Ah, se me olvidaba, ¿tú crees que tengas chancecito de
darte una vueltica por aquí para el 31 de octubre? Anda, chamo,
no seas desaprensivo.
Sincerily yours,