"La revolución no será transmitida"
(The Revolution will not be televised)
Actualizado//Updated: 20 Abril 2009//April 20, 2009






SECCIONES

Después de meses de estudios, los cineastas Wolfgang Shalk (Estudios de la BBC de Londres) y Thaelman Urguelles, han denunciado las violaciones éticas cometidas por los productores irlandeses Kim Bartley y Donnacha O’Briain durante la producción del documental, La Revolución No Será Televisada. Su investigación revela evidencia que compromete la imparcialidad, precisión, veracidad, la integridad editorial y la independencia ideológica del documental.

A.- Análisis del Documental por Wolfgang Schalk (Español - Spanish). Publicado en la Red de Veedores el 15 de Agosto del 2003

B.- Las 20 mentiras del "documental" de Chávez - - The 20 lies of the documentary on Chávez (Español-Spanish & Inglés-English). Por Arquímedes Espinoza y equipo El Gusano de Luz

C.- Urgent Investigation about "Chavez-the coup" by the 5 European TV Corporations who financed the film which presents blatant falsehoods about Venezuela (Inglés - English). Apoye la campaña para denunciar las falsedades de “ La revolución no será transmitida”

D.- CINE - FORO - 21 de Octubre del 2003: ¡La patraña fue desmontada! por El Gusano de Luz (Español - Spanish)

E.- The Revolution Will Not Be Televised - Why is Amnesty Not Screening a New Documentary About the Failed 2002 Coup in Venezuela? (Inglés - English)

F.- Videos:
• Radiografia de una mentira
• "Programa Especial de Napoleón Bravo sobre "The Revolution Will Not be Televised - Parte I y Parte II" (Español-Spanish)


G.- Artículos - Articles (Español-Spanish & Inglés-English)

H.- Reseñas y/o experiencias de los Venezolanos que han asistido a contrarrestar este "film"



A.- Análisis del documental por Wolfgang Schalk (Español - Spanish)
En el mundo se acepta como un hecho indiscutible que los medios de comunicación, prensa, radio y televisión constituyen "el Cuarto Poder”. Poder que deriva directamente del conocimiento y difusión de la información. En el ejercicio de ese formidable poder, ocasionalmente, se han presentado casos de desviación ética en el ejercicio del periodismo. No obstante, las instituciones, los editores y las corporaciones de medios de comunicación procuran contener esas posibles desviaciones en la búsqueda de la verdad, brindando una correcta, completa, equilibrada y oportuna información. Tal vez, el ejemplo más emblemático del poder de los medios sea el de los periodistas del Washington Post de Estados Unidos que hicieron público el Affaire Watergate, cuyo resultado fue la incapacitación presidencial (impeachment) y consecuente renuncia en los Estados Unidos de Norteamérica de Richard Nixon en un evento sin precedentes hasta ese momento en la historia. Venezuela tendría su propio episodio en 1992, cuando la difusión por parte de los medios del manejo de la partida secreta obligó a la renuncia de Carlos Andrés Pérez.

Las desviaciones en el ejercicio del Cuarto Poder, también, han sido ampliamente reseñadas. Tal es el caso ocurrido recientemente (1º de mayo de 2003), cuando un conocido periodista, Jayson Blair, renuncia al New York Times porque se descubrió que 36 de sus 75 escritos eran fraude, plagio o presentaban graves inexactitudes. Un mes más tarde, 2 ejecutivos del diario responsables del contenido editorial renuncian por no haber detectado a tiempo el fraude.

Lo anterior viene al caso por lo que reseñaremos a continuación:
El 13 de abril de 2003, la película "La Revolución no será transmitida" se proyecta en español en Venezolana de Televisión- la emisora oficial- a las 9 de la noche. Es exhibida simultáneamente en festivales de cine, en la BBC, así como en televisoras a nivel mundial. El 11 de Junio de 2003, la película obtiene en Canadá el premio "Mejor película del mundo" en la categoría de documentales y de historia reciente. Al asumir la revisión del material transmitido y su análisis encontramos que el mismo presenta elementos que podrían insertarse en un caso de desviación periodística. Del minucioso escrutinio -cuadro por cuadro- se deriva que el documental presenta comprometedoras fisuras en aspectos tales como: la imparcialidad, precisión, equidad, integridad editorial e independencia ideológica de sus productores en una pieza que se pretende y, además, se premia por su valor histórico. A los fines de analizar esta aseveración, se llevó a cabo, en la Red de Veedores, un foro con protagonistas de primera línea de los eventos reseñados en el documental. Participaron un General del Ejército, pieza clave y testigo presencial de los acontecimientos en Palacio, el Vicepresidente de Información de una de las más importantes emisoras privadas de televisión y el Jefe de la Policía Metropolitana a su cargo durante los sucesos del 11 de abril de 2002 y los días subsiguientes.

Recogemos en el siguiente trabajo los diversos análisis recabados en el foro sobre el premiado documental, a los fines de dejar registro de las objeciones, cuestionamientos y dudas que dicho film ha provocado en un sector de la población. Asimismo, sirve para estimular en sus lectores el análisis que, a título personal, harán en torno a la utilización de tan formidable medio como vehículo de propaganda y la responsabilidad social de los medios en la transmisión de mensajes.

El análisis de los protagonistas omitidos en el documental:
El foro interactivo, además de arrojar luces sobre aspectos oscuros de los acontecimientos de esos días, permitió singularizar y extraer escenas del documental que evidencian graves violaciones a la información veraz y objetiva, así como una manipulada deformación histórica.

Esta afirmación se sostiene en los siguientes elementos:
a) Ausencia testimonial de los sectores y protagonistas que adversan al gobierno, como es el caso de los dueños de los medios de comunicación, cuerpos policiales, y miembros de la Fuerza Armada

b) Descontextualización de declaraciones de ciudadanos obtenidas en foros vecinales con objetivos vecinales.

c) La omisión deliberada de hechos públicos, notorios, documentados y, además, disponibles, como el llamado de funcionarios del gobierno, a través de los medios, a la violencia.

d) Presentación de imágenes de manifestaciones de calle del sector opositor -fácilmente verificable en el análisis por cuadros- como manifestaciones de apoyo al gobierno.

e) El guión que vocea la locutora Kim Bartley dirige sin ambages la interpretación de la audiencia a favor del gobierno.

f) La edición no se ajusta al orden cronológico de los acontecimientos y se presentan imágenes y situaciones para adaptarlos, con fines cuestionables, a una versión de los productores que atiende intereses ajenos a la imparcialidad y objetividad que debe caracterizar un documental.

g) Se omiten situaciones públicas y notorias de alcance significativo para la correcta interpretación y documentación de los hechos narrados:
1. La cadena presidencial que anuncia el corte de las señales de tres canales privados de televisión
2. El anuncio de la renuncia del Presidente hecha por Lucas Rincón, Ministro de la Defensa el día 12 de Abril en la madrugada, factor desencadenante de los hechos subsiguientes.
i) Investigaciones posteriores informan, que las personas que aparecen en la película con opiniones contrarias al gobierno no fueron informadas del uso que se daría a sus declaraciones. Adicionalmente, los productores de la película no solicitaron ni cuentan con el permiso para utilizar la imagen de esas personas en clara violación al derecho a la privacidad.
ii) El público, a quien se le proyecta el documental, desconoce la realidad venezolana. Resulta tendencioso que los hechos se presentan como un problema de orden racial entre blancos y negros, de espaldas a la realidad de un mestizaje ancestral del que es prueba cualquier imagen utilizada en la pieza premiada.
iii) Personajes claves, como es el caso de Carlos Ortega, Presidente de la CTV (Confederación de Trabajadores de Venezuela) la organización gremial de los trabajadores, no están debidamente identificados, lo cual da pie a confusiones inconvenientes a la hora de interpretar los roles que desempeñaron en los acontecimientos.
iv) Para finalizar en esta línea de análisis, tratándose de un documental premiado por su valor histórico, falta que se incluya en él para calificar en tal género, la presentación de las imágenes correspondientes a las agresiones, daños y amedrentamiento sufridos por los medios de comunicación privados, por parte de los Círculos Bolivarianos dirigidos por un reconocido funcionario oficialista. Este hecho de violencia constituye un claro atentado a la libertad de expresión.

A todo lo anterior cabe añadir, como un hecho cuestionable, el que los productores del documental eludan en la imagen que re-crean de Venezuela, los contenidos altamente inflamables de las alocuciones presidenciales, todas ellas registradas en las transcripciones disponibles en la página Web del gobierno www.venezuela.gov.ve Ello contribuiría a mantener el carácter histórico por el que se premia el documental.

* La sucesión de cadenas oficiales que alcanzaron el número de 31 precedentes a los hechos del 11 de abril
* La cadena del mismo 11 de abril que impide la libre transmisión de los canales privados que optan por partir la pantalla para poder informar la magnitud de los hechos que se estaban sucediendo.
* La cadena presentada el día 14 de abril a las 3 de la madrugada, una vez repuesto el presidente en su cargo solicitando perdón; sólo explicable ante el reconocimiento de un error.

En días posteriores, otro hecho conmociona a la opinión pública del que no hay registro alguno en el documental en cuestión y tiene que ver con el escándalo de gravísimas consecuencias, como fue la grabación hecha por radio aficionados, de la intercepción de las comunicaciones que demuestran la activación del Plan Ávila y el consiguiente ataque a la población civil. En dichas grabaciones, queda clara evidencia de la intención del gobierno y sus personeros mas importantes (Vicepresidente y Ministros) durante los hechos del 11 de abril, intenciones alejadas de las imágenes contritas en Palacio que son las únicas presentadas en la película. Las interpelaciones llevadas a cabo en la Asamblea Nacional tienen registro de las declaraciones en este sentido, así como de las grabaciones exhibidas para sustentarlas.

Este hecho reviste particular importancia, pues la desobediencia a esta orden es la que determina la fractura de los militares institucionalistas, el posterior juicio y final exoneración, por parte del Tribunal Supremo de Justicia, de los militares acusados.

Asimismo, en el documental, se omiten las declaraciones y desestimaciones por parte de altos funcionarios que niegan como falsas evidencias imágenes tales como la de los pistoleros de Llaguno -entre los cuales se encuentran funcionarios activos como es el caso del Concejal por el MVR Richard Peñalver- que hicieron acreedor al periodista Luis Alfonso Fernández (Venevisión) al Premio Príncipe Asturias de Periodismo. A estas tomas profesionales, se suman los video aficionados desde ángulos diferentes, demostración incuestionable de la legitimidad de las imágenes y su significado.

Difusión del documental: La película ha sido transmitida en televisión en diversos países europeos incluida la BBC de Londres, RTE de Irlanda, Holanda, Alemania, Italia, etc.

Ha obtenido galardones como documental en varios festivales internacionales. Uno de ellos, en Canadá con la fundación BANFF el 9 de junio de 2003, le otorgó $ 50.000 de premio como "el mejor documental del mundo". Algunos venezolanos por iniciativa personal han enviado misivas, informando sobre las imprecisiones y omisiones del documental a los organizadores de varios de los premios. Entre ellos, Jerry Ezekiel -Senior Vice-President- Banff Television Foundation y Darryl Macdonald -Director, SIFF

En cuanto al Festival Internacional de cine latino en Los Ángeles (LALIFF) que culminó el 2 de agosto de 2003, "La Revolución no será transmitida" apareció en el listado de películas participantes como representante de Venezuela. La Consultoría Jurídica del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía en Venezuela envió un correo-e el 26 de junio, expresando que dicha película es irlandesa y no cumple con los requisitos de la institución para representar a Venezuela en dicho festival. Los organizadores subsanaron el error oportunamente.

En cuanto a las respuestas recibidas a las misivas enviadas, estas giran en torno a la interpretación y definición de "documental" que no es uniforme ni compartida. Otras comunicaciones señalan como valor el impacto emocional que provoca y sustentan en ese sólo valor la validez de su premiación.

Dejaremos que los especialistas en la materia cinematográfica decidan sobre ese punto.

Nuestra preocupación y motivación al escribir el presente informe gira en torno a la cualidad histórica del film, en su intento de recrear sobre unos acontecimientos que -en pleno desarrollo- afectan directamente y en tiempo presente, la interpretación de un país de 25 millones de habitantes y que muestra una visión incompleta del mismo. Situación tan delicada que ha ameritado la creación de una mesa de Negociación y Acuerdo, así como la instalación en Venezuela del Secretario de la ONU Dr. César Gaviria y el llamado Grupo de Amigos integrado por España, México, Chile, Brasil, Portugal y Estados Unidos que acordó la salida electoral como única alternativa a la profunda crisis que vive el país.

El presente informe se inserta en la labor de Veeduría de Medios.

Observamos, registramos e informamos.

Nota: Tenemos conocimiento de una iniciativa particular de dos quejas con documentación probatoria enviadas a la BBC de Londres y a la Radio Televisión Irlandesa, que esperan respuesta de los productores de la película. Se sustenta en los estatutos de ambos servicios que establecen que quienes reciben apoyo financiero y de imagen para realizar películas, deben cumplir con las normas internas para productores que, a juicio de su remitente, han sido ignoradas. Para el momento de escribir el presente informe, no se ha recibido respuesta.

Caracas 15 de agosto de 2003


B.- Las 20 mentiras del "documental" sobre Chávez (Español-Spanish & Inglés-English)
Las 20 mentiras del "documental" sobre Chávez (Arquímedes Espinoza y equipo El Gusano de Luz)

English Version
The 20 lies of the documentary on Chávez

This movie, now being exhibited under different titles such as “The Revolution Will not be Televised”, “Chávez Inside the Coup” or “Chávez The film” is a “propaganda” film designed to twist the Venezuelan reality. The authors of this film succeeded playing on the good faith and the sponsorship of serious and well-known organizations such as the BBC, RTE, ZDF and Arte to broadcast it in film festivals and to project it all over the world like a journalistic documentary.

The 20 lies of this movie are as follows:
1) The images where people appear singing, musical groups and children supposedly in front of the Presidential Palace of Miraflores on the morning of April 11, 2002, correspond to another city in Venezuela. That day, there was not such a spectacle; people were only called aggressively to “defend the Revolution”.
2) The concentration of the opposition in Chuao, in the eastern part of the city, was formed by people of all city areas, including women, elder people, children and even handicapped people. In no case were there armed or aggressive people like the movie pretends to show.
3) The filmmakers ignored the radio and television “cadena” of President Chávez on April 11, between 3:45 and 5:27 pm, during which 21 Venezuelans were killed and more than 150 were wounded in the surroundings of the Presidential Palace. These “cadenas”, that are very rare in other countries (Chávez used them 31 times between April 8 and 11, 2002), consist in forcing all the open signal TV channels and all radio stations, FM as well as AM, to join the state channel and broadcast the same content. However, in the film, it is said that President Chávez only has the chance of speaking through the state owned channel.
4) In the middle of the “cadena”, all private channels, protected by article 58 of the Venezuelan Constitution, which grants the right of “timely and truthful information”, decided to split the screen in two parts in order to be able to show the tragic events that were happening. Immediately thereafter, the government jammed he signals of the private channels in an action that requires a series of legal actions and technical arrangements to be executed, which were never observed.
5) During the “cadena” that is not mentioned, the victims generated by the government supporting groups and by members of military forces that were not shown shooting and there is little reference to the snipers posted on Miraflores bordering buildings, the access to which is restricted to the presidential guardianship in emergency situations like those occurring on April 11.
6) In the film, the producers insist on the thesis that the President never resigned office. However, the military high command, lead by the then main military officer, Lucas Rincón, and current Secretary for Domestic Affairs of Chávez, stated on a radio and TV broadcast a little after midnight on April 12, that “... (the) President was requested to resign office, which he agreed to”. This singular event, known by all Venezuelans and of undeniable importance in the reconstruction of the events of that day, was simply ignored by the filmmakers in order induce the idea of a classical “coup d’état”.
7) Regarding the case of the Llaguno Bridge, where the famous images of a group of Chávez supporters shooting to the place where the opposition rally was passing by were taken (the journalistic team that took the images was awarded the King of Spain’s Journalism Prize for this report), the film backed up the government version that these people were not shooting at any rally and for this, film makers used images from an amateur video different from those used by the journalistic team that won the prize in Spain. In this second video, the avenue underneath the bridge is completely empty, without persons or rally walking and no person shooting from the bridge. Using a procedure similar to the ancient sun dials, it can be shown by the shadows of the buildings that the images were taken from about 1:00 to 1:30 in the afternoon, when the opposition rally was not even near that location, while the images taken by the prize-winning journalists were taken between 4:30 and 5:00 in the afternoon, when the tragic events were indeed happening.
8) The film says that the signal of the state owned TV station was cut on April 11 by the “coup mongers” and even showed the effect of a noise interrupted TV image. All Venezuelans know that on the night of April 11, 2002, the managers of the state owned station Venezolana de Televisión Channel 8 themselves, ended the broadcast and peacefully left the facilities. The doors of Channel 8 remained open and its facilities empty for almost an hour, until a group of reporters of the Globovision news station entered the place and showed us all the studios, offices and technical centers totally deserted. Later, a group of officers of the Miranda State Police (the Venezuelan state where Channel 8 is situated) arrived in order to protect the facilities and equipment.
9) In the aforementioned images, scenes are reconstructed with the participation of high officers of the Chávez’ government “acting” what was actually happening in Channel 8. This resource, which can be considered to be adequate under certain rules and circumstances in certain ethnographic and educational documentaries, is completely anti-ethical in a documentary that is presented as a truthful version of historical events; because the filmmakers never forewarned that they are creating a “staging”.
10) Certain images were presented as if they occurred before April 11, 2002, while they were made 3 months later. This is the case of a neighbors meeting held in June 2002, with the aim of preparing defensive actions in view of the threats made by the government through its “Bolivarian Circles” (groups of aggressive militants of the government’s party who frequently attack the public opposition demonstrations with stones, sticks and even gunshots) of attacking the housing estates of Caracas where the opposition predominates. This meeting, recorded without any written consent, portrays a group of mostly women, receiving self-defense training from a voluntary instructor in order to learn to defend themselves – in June 2002- from a presumed attack by the government supporting groups. However, the scene was edited and presented as if happening in February 2002 as a part of the opposition arrangements to march and attack Miraflores on April 11, 2002.
11) The film shows the Venezuelan crisis as a as a confrontation between a white and corrupt privileged minority, and a black or mixed-blood, poor, healthy and happy majority, defended by President Chávez. This simplified scheme, which otherwise corresponds to the political and diplomatic speech of the government in all international forums, constitutes a shameful misrepresentation of the history, the sociology and the political present condition of Venezuela. The filmmakers barely investigated on this reality, without deepening in it, thereby producing a rather biased, superficial, and to a great extent, untruthful document, wherein no European (Spaniard, Italian, Portuguese), Arab, Asian and Latin American immigrants, who came to Venezuela and were integrated therein, in the most diverse productive sectors: industry, commerce, arts, etc. appeared.
12) This diverse, plural and multitudinous condition of those who in Venezuela democratically oppose President Chávez, was completely ignored by the filmmakers. If this were a question of a real research documentary – as prestigious TV chains like BBC, ZDF, RTE, Arte y NPS should demand – the film should have shown the amplitude and variety of this opposing sector, constituted, among others, by the most important writers, artists, scientists, thinkers, jurists and professionals of the country, as well as millions of men and women of the working class, poor people who believed in Chávez and have been disappointed by his appalling government.
13) Filmmakers Kim Bartley and Donnacha O’Briain preferred to reduce the Venezuelan opposition to the false image of a group of rich women, worried about their privileges. They omitted the gigantic opposition rallies, the magnitude of which has astonished the whole world since last year. If they had included them, they would have shown the ethnic and social diversity present during these demonstrations, with a predominance of mixed-blood people and poor people. Those presumed “rich ladies” are Venezuelan women who have fought for three years a beautiful and brave democratic battle in the streets of Venezuela, even though they have been several times attacked and humiliated by the mercenary bands of the government and the very armed forces. In this battle, they have been accompanied by people of all socioeconomic strata, because the political problem in Venezuela is not the consequence of a class confrontation, as the government spreads, and this documentary shows, but a struggle between democracy and a blossoming dictatorship.
14) The filmmakers were very careful when selecting the images of popular support to Chávez in Caracas (at the beginning of the documentary); they used takes from February 2000, when the support was undeniable, enthusiastic and massive; and to show the opposition rallies, the filmmakers used only closed takes of few white skinned people and wealthy appearance, avoiding open frames. However, these images of government supporting rallies are no longer easy to obtain, because these rallies are currently reduced and unenthusiastic, attended for the most part by only a few spontaneous assistants and government workers who are forced to attend. The filmmakers tell the viewers: “this is an accurate narration, with its clearly indicated days and hours.”
15) The armored cars (tanks) shown at the beginning of the film suggesting that they were a part of the military component that participated in the “oligarch coup d’état supported by the USA”, were never used against the President and his government. Their presence was the result of a plan, called Plan Ávila, ordered by Chávez himself, which was partially obeyed and amply repudiated by the high military command, because it was about a display of war weapons intended to be used against civilian demonstrators that were marching on April 11 to the Palace of Miraflores.
16) The film tells us unequivocally: “while Carmona pronounced his inauguration speech, two blocks away the police was hitting and shooting against the people...” (there is even “voice over” of Carmona on the images of repression). This is false. On April 12, Caracas was normal; the only street demonstrations were made by some exalted opposition members in front of the Embassy of Cuba and in front of the houses of two or three leaders of Chávez government. It is truth that small government supporting groups posted themselves in the vicinity of the presidential palace on the afternoon of April 12, without disturbing the peace. The scenes shown by the film of policemen dispersing demonstrators certainly happened on the morning of April 13. This disarrangement of times can not be considered to be an innocent film mistake, as it leads to totally erroneous conclusions regarding what happened in Venezuela those days.
17) When mentioning the workers and business organizations opposing the government, the film only mentions initials that have no meaning abroad; it never talks about the main national labor union or the largest business association grouping all the business chambers of the country.
18) During the events after April 11, the film mentions a deliberate absence of news, but it does not talk about the news of events broadcasted by TV stations, as well as the threats and attacks suffered by media during those days.
19) In the film it is falsely stated that the soldiers rebelling against the events of April 11, traveled abroad once the President was brought back to office, but the film does not mention the long trials these military officers were submitted to and that they were later absolved by the Supreme Court from the charges of coup d’état that were pressed by the government.
20) Mister Andrés Izarra, the main witness of the film against the private TV media, is now a high ranked officer in the Embassy of Venezuela in the USA. Izarra is the son of Commander William Izarra, a conspirator mate of Hugo Chávez during more than 10 years in the heart of the Venezuelan Armed Forces and current Ideology Director of the government party.


C.- Urgent Investigation about "Chavez-the coup" by the 5 European TV Corporations who financed the film which presents blatant falsehoods about Venezuela (Inglés - English)
Apoye la campaña para denunciar las falsedades de “ La revolución no será transmitida”

Sign the petition:
Firma la petición que El Gusano de Luz hace a las 5 Corporaciones de TV, que financiaron la película "The Revolution Will Not Be Televised"


D.- CINE - FORO - 21 de Octubre del 2003: ¡La patraña fue desmontada! por El Gusano de Luz (Español - Spanish)
El Cine Foro demostró que:
Se manipuló la realidad de los sucesos de Abril 2002.
Que importantes medios de comunicación internacionales se prestaron para la realización de este material.
La dignidad de Venezuela requiere de las excusas y rectificaciones públicas de esos medios.
Para leer la reseña, hacer click aquí


E.- The Revolution Will Not Be Televised - Why is Amnesty Not Screening a New Documentary About the Failed 2002 Coup in Venezuela? (Inglés - English)
Click here to read the debate on why a planned screening of the film was canceled by the organizers of the Amnesty International Film Festival in Vancouver. Also you can listen to or watch the interview


F.- Videos (Español-Spanish)

VIDEOS
Tipo de Conexión
Tipo de Conexión
Duración aproximada
Idioma
Programa Especial de Napoleón Bravo sobre "The Revolution Will Not be Televised - Parte I
Cable/DSL/T1
--
44' 44''
Español
Programa Especial de Napoleón Bravo sobre "The Revolution Will Not be Televised - Parte II
Cable/DSL/T1
--
51' 53''
Español
--
--
1h 21' 11"
Español
(subtitles in English)



G.- Artículos - Articles (Español-Spanish & Inglés-English)

Artículos - Articles
Autor - Author
Did an acclaimed documentary about the 2002 coup in Venezuela tell the whole story? (Mar/04)
Phil Gunson
BBC investigating complaints about Venezuela documentary (05/Feb/04)
tvtoday.com
Petroleumworld.com
El Universal
El Universal
El efecto BOLA DE NIEVE Amenaza a la Revolución (14/Nov/03)
Rosa Haydée Sanchez
Historywood (4/Nov/03)
Alexandra Beech
Cineastas denuncian manipulación en documental sobre el 11-A (3/Oct/03)
El Nacional
Wolfgang Shalk denuncia falta de ética profesional (3/Oct/03)
El Universal


* Columbia Journalism Review by Phil Gunson (March 2004)
Did an acclaimed documentary about the 2002 coup in Venezuela tell the whole story?

In September 2001, two young Irish filmmakers, Kim Bartley and Donnacha O’Briain, arrived in Venezuela with plans to make a low-budget, fly-on-the-wall documentary about the country’s flamboyant president, Hugo Chávez. A former army officer, Chávez had attempted a coup d’état in 1992, spent a couple of years in jail, and was elected to the presidency in 1998. His followers revere him as a revolutionary, struggling to bring justice to the poor in the face of savage attacks from a local oligarchy backed by Washington. His adversaries call him a dangerous demagogue who has ruined the economy, polarized the nation, and is steadily dismantling a forty-five-year-old democracy. Bartley and O’Briain belong unabashedly in the former camp.

In today’s Venezuela, it is hard, if not impossible, to find an impartial observer. Most of the country’s private news media have openly joined the opposition. State radio and TV are crude cheerleaders for the government. Bartley and O’Briain, however, while rightly criticizing the former, ignore the sins of the latter.

Seven months into their project, persistence and good fortune brought a scoop: they were inside the presidential palace when Chávez was ousted by a military-civilian uprising. The resulting documentary — underwritten by the BBC, Ireland’s RTE, and other European broadcasters — is as thrilling a piece of political drama as you’re likely to see and has won armfuls of prizes, including Britain’s top documentary award, the Grierson. It has aired repeatedly all around the world, has been shown in movie theaters and at film festivals, arguably becoming the prevailing interpretation of the continuing Venezuelan political crisis. The Chávez government, which had 20,000 copies made in Cuba, has been a tireless promoter and distributor of the film.

“It is probably one of the best documentaries I have ever seen on television, and undoubtedly one of the finest pieces of journalism within living memory,” gushed Declan Lynch, a television critic for Ireland’s Sunday Independent, in a fairly typical review of Chávez: Inside the Coup. “The plot was classically simple: Chávez gets democratically elected, to the chagrin of the evil oil-barons and their good buddies in the Bush administration, who express ‘extreme concern’ that Chávez ‘doesn’t have America’s interest at heart.’ Chávez gets ousted by these malign forces, spirited away amid scenes of chaos orchestrated by them. But Santa María! his palace guards remain loyal, and amid scenes of total consternation, Chávez is brought back, the coup is declared null and void by the good guys on state television, and the evil oil-barons flee to Miami, having duly emptied the safe in the palace.”

That engaging narrative is, unfortunately, somewhat at odds with the complex, messy reality of April 2002, when a mass march on the presidential palace in Caracas ended in a massacre and a short-lived change of government. Bartley and O’Briain are entitled to their views, but a close analysis of the film reveals something worse than political naiveté. Constructing a false picture of a classic military coup devised by an allegedly corrupt and racist oligarchy, they omit key facts, invent others, twist the sequence of events to support their case, and replace inconvenient images with others dredged from archives. (A version of the film in Spanish is called La Revolucion No Sera Transmitida: The Revolution Will Not Be Televised.)

By the time of the coup, Venezuela had been embroiled for almost six months in a severe political crisis. The lid blew off when Chávez moved to rid the state oil corporation, Petróleos de Venezuela, of its top managers and directors, whom he perceived as inimical to his self-styled “revolution.” Chávez recently admitted that he deliberately provoked the showdown: the result was that oil managers, business leaders, and large segments of organized labor called a work stoppage, backed by millions of Venezuelans, particularly the country’s increasingly impoverished middle class. Disaffected military officers, angry at Chávez’s drive to place the armed forces at the service of his political project, were also involved.

On the morning of April 11, an estimated 500,000 people conducted an opposition march. The government called on its supporters to form a human shield around the presidential palace and attempted to activate a military defense plan. When the marchers, who had deviated from their original route, approached the palace, shooting broke out on all sides. A score of civilians died and more than 150 suffered gunshot wounds. The military high command called for Chávez to resign, and at 3:20 the next morning they announced he had agreed to do so. The presidency was assumed by a business leader, Pedro Carmona, but his government collapsed in less than forty-eight hours and Chávez returned to power.

In Bartley and O’Briain’s film, the chavistas (as the president’s supporters are known) are invariably poor, brown-skinned, and cheerful. The opposition, on the other hand, is rich, white, racist, and violent. Unseen are the armed bands of chavista thugs who for years have made the center of Caracas a no-go area, beating up or shooting opposition marchers or TV crews who dare to approach. Invisible, too, are the massive — and multiracial — peaceful opposition rallies, whose huge numbers belie the government’s claim to represent the masses.

In June, two months after the violence, Bartley and O’Briain filmed a group of condominium residents discussing how to defend themselves against possible chavista attacks. But the film — whose narrative purports to follow a strict chronology — inserted the interviews before the march. When I challenged Bartley on that in an exchange of e-mails, she dismissed the criticism, saying the producers felt that “the views expressed at this meeting illustrated the collective mind of the opposition long before the coup ever took place.”

Important to her argument are images of peaceful chavistas facing a violent opposition march. She inserts a sequence ostensibly filmed outside the presidential palace on the morning of April 11 in which Caracas’s mayor, Freddy Bernal — a leading chavista radical — sings and plays the maracas for a crowd of smiling government supporters. The backdrop to the platform, however, reveals that the sequence does not belong to that day, when a differently dressed Bernal was organizing an armed defense of the palace.

Until coming under fire, the opposition march was entirely peaceful. But in the documentary, images of the march’s violent finale, along with one shot taken two days earlier, are inserted near the start of the demonstration. “The opposition march was fast approaching,” the commentary declares, “and some in the vanguard looked ready for a fight.”

Before the march neared the palace, a number of people were shot, and several killed there. The film suggests that they were shot by “the coup plotters.” The fact is — as Bartley and O’Briain later admitted — we don’t know who was shooting. Nevertheless, a Venevisión reporter named Luis Alfonso Fernández was hustled off a rooftop for filming chavista gunmen apparently firing at the opposition march.

That film, repeated incessantly on the opposition TV channels, became the most contentious image of the entire day. Bartley accepts a government argument that “the opposition march had never taken that route” and that the gunmen were merely returning fire from snipers and the opposition-controlled police. She fails to mention that several people on the opposition march were shot dead, and many more wounded, less than two blocks from the gunmen. An image she uses showing an empty street below the Llaguno Bridge on which the gunmen were standing was filmed much earlier than the Fernández sequence, according to an analysis of the shadows by Wolfgang Schalk, a Venezuelan TV producer.

While the shooting was going on, Chávez commandeered all radio and TV frequencies for a speech that lasted almost two hours. He had used this prerogative up to seventeen times during the previous day. When private TV channels split the screen during his speeches to show the accompanying violence, the president ordered the National Guard to shut them down. None of this is featured in the film, which wrongly claims that state TV (VTV) was “the only channel to which he had access.” Later that evening, VTV went off the air after its staff deserted. The film implies that it was taken over by coup-plotters, and even fabricates a sequence in which the TV screen goes blank during a government legislator’s interview.

As the documentary proceeds, the atmosphere inside the palace is — not unnaturally — becoming pretty tense. “We could see on TV that the palace had been surrounded by tanks,” says the film’s narrator. The “tanks” (actually armored cars) had been ordered there by the president, not the opposition.

More serious is the deliberate blurring of responsibility for the coup. The high command that announced Chávez’s resignation — then quickly dissolved, leaving a total power vacuum — never in reality abandoned the president’s cause. Its senior figure, General-in-chief Lucas Rincón, is currently the interior minister. With one exception — the army commander, General Efraín Vásquez — they took no part in the Carmona government. Vásquez himself withdrew support from Carmona in less than two days, bringing down his short-lived regime. A group of senior officers, who released a videotaped statement withdrawing their support from Chávez, is presented in the film as if they were the high command. Their leader, Vice-Admiral Héctor Ramírez Pérez, is identified as the head of the navy. He was not. With one solitary exception, these generals and admirals had not “fled abroad” after the Carmona government collapsed, as the film claims.

In constructing their alternative reality, the directors omit all mention of an announcement by General Rincón that Chávez had resigned, later calling it “supplementary to the main, key fact of the story” (i.e., their contention that he did not). They declined to respond to my argument that scenes in the documentary were fabricated, or placed out of sequence to alter the chain of cause-and-effect, saying they were “tired of having our film subjected to frame-by-frame analysis in an attempt to discredit it for political reasons.”

The opposition media, as the film rightly points out, behaved disgracefully during the April events. They systematically excluded the chavista viewpoint from print, radio, and TV in the period April 11-13. But how ironic that a film purporting to set the record straight should itself turn out to be an exercise in propaganda.
Source: http://www.cjr.org/issues/2004/3/gunson-docu.asp


* tvtoday.com (5 de Febrero del 2004)
BBC investigating complaints about Venezuela documentary

Letter: Surprised about the results of the Lord Hutton inquiry? Maybe disappointed because not all the the questions were answered, but for a vast majority of Venezuelan people, an unethical behavior from a BBC journalist is not a surprise at all.

Since 2003 various complaints were submitted at different levels of the BBC because of a co-produced video on the tragic events of April 2002 in Venezuela when the president was overthrown and put back in power by the army in a period of 72 hours. The complaints did not get any further. Of course, those who complained are not Number 10 nor the UK Prime Minister.

Sadly, we do have many suicides committed by people of the opposition who could not cope with the tragedy of having all their rights, their jobs, their entire existence taken away with violence and total disrispect for human conditions. One was a teenager who killed himself in the precint of the university. We also have many people being killed, abused, tortured, including children, by the regime. Nothing of that is mentioned in the video.

It would be too long to explain the colossal ethical violations committed by the producers of the video which is being intensively broadcasted around the world like a well orchestrated marketing campaign. Just a few examples. They omitted the massacre committed by regime supporters at the exact time the president was intervining all the radio and TV networks to “make an announcement”. They never mentioned either all the other massacres commited by Chavez regime supporter in public squares or pacific marches. They also never mentioned that the Chief of the Army announced on the 12th of April that Chavez had resigned. The few thousands of supporters Chavez had, did not put him pback on power, it was again, the Army as in all historical dictatorships.

The producers lied to people of the opposition about the real subject of the video to be able to shot some images which are insulting and totally out of context (actually they lied in the video about the date these images were shot). Some people´s images appear without their authorization posing them at risk of being victims of the violence of the regime supporters.

A series of complaint have now been introduced to the Broadcasting Commission. We hope that “fairness and accuracy” are valued equally in the case of a first world Government than for a bunch of illiterates, as BBC called us in a previous documentary again pro-Chavez.

We also expect that the massive violations of Human Rights in Venezuela will finally be unvelied by BBC and other braodcasting networks around the world. Or should we, the Venezuelans, start to believe that some Human Rights are more valuable than others depending on who is behind the camera?

Cinzia De Santis Melchor.

This letter refers to a documentary about April 2002 coup in Venezuela, which for a short time toppled the leader Hugo Chavez. Broadcast in the UK as Chavez - Inside The Coup and across the world as The Revolution Will Not Be Televised , the documentary was a co-production of the BBC, RTE, ZDF, NPS, YLE and ARTE.

The author is a scientist who lived in Venezuela until August 2003.

We invited the BBC to comment on this letter. A spokewoman said: “We have received complaints concerning this programme and are currently looking into them. We feel it is inappropriate to comment further at this stage.”

Fuente: http://www.tvtoday.co.uk/article.php?p=128&more=1


* Petroleumworld.com (19 de Noviembre)
“The Revolution will not be televised”: truth or fraud? by Gustavo Coronel

I say fraud and here are the reasons: A film on the Venezuelan events of April 2002, called “The Revolution will not be televised”, has been showing all over the world with some success. Impartial observers of the Venezuelan situation, after seeing the film, have been led to think of Chavez as the hero and the Venezuelan opposition as the villains of the story.

The Chavez government certainly shows this film as a testimony of how the brave people of Venezuela defended their legitimate President from the coupsters.

10,000 VHS copies of this film have been made in Cuba (paid for by Chavez) to give away to anyone who might be interested to see it.
The main witness in the film against the private TV stations, Mr. Andres Izarra, is a paid employee of the Venezuelan Embassy in Washington D.C. and a son of Commander William Izarra ... one of the leaders of the failed February 1992 coup, together with Chavez.

When the Chavez TV station “Venezolana de Television” aired this film on April 13, 2003, thousands of viewers who had played a direct role in the events depicted, felt that the film did not reflect accurately the events that had taken place. Since that was a one-time shot, viewers did not have a real chance to comment on the contents of the film.

It is now, after more than one year that an expert, independent analysis of this film has been made. Former BBC employee, engineer Wolfgang Schalk, and Venezuelan film producer Thaelman Urgelles came together and presented the film on October 3 and October 10 on local television and ... once more ... on October 21 at an open forum held in Caracas, in what they called “A rendezvous with the Truth.”

The hundreds of Venezuelans who attended this forum included audiovisual specialists, sociologists, direct witnesses of the events contained in the film and general public, both in favor and against the government of Chavez.

As a result, those who were there could appreciate, in full, the numerous distortions of the truth, the biased interpretations of the events, the lack of ethics of the producers of the film and the faulty research made by those producers, leading to totally dishonest conclusions.

The analysts mention the following examples of such distortion and dishonesty:
1. Showing a pretended popular concentration in front of the Presidential Palace on the morning of April 11, 2002, the film utilizes material from another concentration held, not only at a different date but in another city of Venezuela, with children singing and everyone in a festive mood.
2. The film producers did not mention the TV and Radio Hookups imposed by Chavez on April 11, between 3:45 p.m. and 5:27 p.m., speaking for nearly 2 hours while no less than 21 Venezuelans died and more than 120 were wounded in the vicinity of his headquarters.
Readers from northern countries do not know about compulsory hookups ... they have never been subjected to them in their democratic countries. They force private media to show only what the government is saying. When people started dying, the private TV stations started to show the events in a one-split screen. Immediately the government took them off the air, something that cannot be done unless you make preparations in advance.
3. The film insists that President Chavez never resigned from his post. But we all saw the current Minister of the Interior, General Lucas Rincon, say on national TV, at 3.20 a.m. on April 12: “We asked the President for his resignation and he accepted it…”
Was he telling the truth? Apparently so, because at that moment a tearful President Chavez was in custody in Caracas, asking to be put in a plane to Cuba.
Was he lying? If so, he was part of the “coup” and, as such, could not be today the Minister of the Interior in Chavez’ cabinet. This remarkable event was totally ignored by the producers of the film ... the film did not show the arrival of the fallen President to Fuerte Tiuna, the military fort in Caracas, where he was received by two bishops who tried to put him at ease.
4. The case of the Puente Llaguno Killers is quite complex. For those who are not audiovisual experts it would be difficult to see that these killers were shooting at a real target. According to the film they were shooting at no one. The analyst, Mr. Schalk, proved that the events depicted in the film had been taken at 1:00-1:30 p.m., when the opposition march was nowhere in sight. The real images of the killers shooting innocent people were taken between 4:30 and 5:00 p.m. when, in fact, the tragic events were taking place. The producers of the film did not have access to, or did not use these takes from the journalists who have been given the Spanish prize.
5. Another lie had to do with the claim by the film that the government TV channel was taken off the air on April 11. We all saw this TV station on air during the evening of the 11, a military officer acting as an announcer, claiming that the station was surrounded by hostile persons and under threat from hostile “military forces.” The truth is that no military forces were in the streets of Caracas at that time ... the government channel was left abandoned, but unmolested, for the rest of the evening.
6. Some images shown in the film appear as having been taken before April 11 when, in fact, they were taken 3 months later. I refer to a meeting of citizens getting ready to protect themselves from a possible attack by Chavistas. The persons, almost all women, were receiving instructions on how to defend themselves (in June 2002) from a possible Chavista attack. The film shows this take as having occurred in January 2002, to illustrate the preparations of the “rich” people against the poor. The editing is particularly dishonest, as it shows elegant surroundings, suggesting the war of the rich against the poor.
7. The version aired by BBC in October 2003 already shows this correction, the result of a letter by Mr. Schalk to the BBC in July 2003. This means that BBC is already rectifying some of the errors of the original film but this, in no way, eliminates the responsibility and lack of ethics of the producers.
8. Images, dates and times have been grossly manipulated. The takes on Chavez’ support audiences date back to 2000, when this support was real. This fraud is greater since the film makers have stressed the fact that their “narration is exact in time.” This time distortion is especially evident in the sequences of April 11, 12 and 13. In those sequences, the film changes times with total irresponsibility in order to build a story that suits their interests. For example the film shows the group of Generals and Admirals giving their joint declaration at 3:00 p.m. when, in fact, this took place at 6:21 p.m. via CNN.
9. The film depicts the crisis as a clash between the white and the colored, the rich and the poor, the corrupt and the honest. This is the greatest fraud of all. Venezuela is a mestizo country where racial hatred and class warfare had been non-existent until Chavez came into power. His complex of inferiority, his lack of ability to inspire our society to build a better country has led the country into turmoil. Kim Bartley and Donnacha O’Brien have constructed a film, which presents a false image of our society.
10. The tanks shown in the film as belonging to the opposition on April 11 do, in fact, belong to Mr. Chavez ... Chavez' order of to repress the April 11 march was disobeyed by his Generals ... this was the starting point of the so-called “coup.” These Generals are still in the country ... they did not flee as the film suggests ... they are the real heroes of these events, as they refused to shoot on unarmed Venezuelan citizens.

We have not yet seen the end of this so-called documentary film.

Somebody is being dishonest, somebody has committed fraud, and somebody got paid for this.

The moment of truth is getting nearer.


* El Universal (16 de Noviembre)
Cineastas venezolanos objetan video "La Revolución no será transmitida"
Desarman una farsa mediática

Para Wolfgang Schalk y Thaelman Urgelles es un video que manipula la información.

"El documental irlandés construye una historia según la que el presidente, por favorecer a los sectores pobres, se ha echado encima a la oligarquía" _THAELMAN URGELLES

MANUEL LEBON

EL UNIVERSAL
El 11 de abril del 2002, la cineasta irlandesa Kim Bartley se encontraba documentando la llamada revolución bolivariana cuando se le presentó la oportunidad de su vida al registrarse la masacre de la marcha opositora y la salida temporaria del primer mandatario nacional. A partir de esos terribles sucesos, Bartley creó a dos manos con su compatriota Donnacha O'Brien el documental, La Revolución no será transmitida, segmento que contó con el soporte de las poderosas cadenas europeas BBC, ZDF, RTE, Arte y NPS y que fue mostrado por primera vez por VTV el 13 de abril de 2003. Posteriormente, el Gobierno hizo 10 mil copias en Cuba de esta producción para mostrarla en diversas partes del mundo.

Esta producción claramente sesgada hacia el proyecto revolucionario del gobierno actual ha sido objeto de un cuidadoso análisis por parte del ingeniero y productor cinematográfico Wolfgang Schalk, quien pasó cuatro meses analizando la cinta toma por toma para descubrir gran cantidad de inconsistencias, omisiones y manipulaciones en la edición. Apoyado por el conocido cineasta Thaelman Urgelles, Schalk ha desmontado publicamente la inmensa patraña mediática que representa este documental y se han movilizado con detalladas cartas y peticiones en línea para frenar el avance de un trabajo de propaganda política disfrazado de producción objetiva.

Ambos cineastas se hallan finiquitando un documental de dos horas de duración. "El video ya estará listo la semana entrante y desmonta toda la película y se pasan imágenes alternativas que son interpretadas por Thaelman y por mí", explicó Wolfgang Schalk. Este documental de la dupla irlandesa "construye una historia que parece un discurso de Chávez en la ONU", en palabras de Thaelman Urgelles, ya "que vende esta idea: como que tenemos un presidente, que por favorecer a los sectores mestizos y pobres se ha echado encima a una oligarquía blanca que está perdiendo sus privilegios. Esa oligarquía blanca le dio un golpe de estado el 11 de abril con apoyo de los EEUU. La cinta no tiene desperdicio: negros contra blancos, pobres contra ricos y un final emblemático en que el gobernante es rescatado por el pueblo".

La pieza audovisual "tiene un lobby millonario que cuenta con apoyo de las embajadas venezolanas y hasta agencias de relaciones públicas que manejan presupuestos enormes para exhibir la cinta gratuitamente en las universidades o en cines comerciales de urbes como San Francisco, Los Angeles, Chicago o Nueva York. El Gobierno está logrando crear un fenómeno comunicacional con esa película así como lo fue El Mariachi: una película muy chiquita a la que le meten un dineral en promoción para llevarla al mundo".

La movilización de la oposición se anotó una victoria al evitar que el documental se exhibiera el mes pasado en un festival de cine de Vancouver (Canadá), gracias a la intervención del capítulo Pacífico de Amnistía Internacional de Canadá. Posteriormente, el viernes 7 de noviembre, el periodista Clodovaldo Hernández (El Universal) escribió un artículo titulado La "mordaza del gusano", donde afirmaba que esta acción era la primera aplicación de la tan mentada Ley Mordaza pero por parte de "la sección cultural de la Coordinadora Democrática, llamada El gusano de luz". Ante esta crítica Thaelman Urguelles considera que "El Gusano de luz no fue el que solicitó a Anmistía que la película no se exhibiese en Canadá sino que fue una petición en línea que reunió como 8 mil firmas y que fue iniciativa de la organización Resistencia Civil de Venezolanos en el Exterior. La justificación que dio Anmistía, organización que suele mantener una posición neutral, fue que la cinta estaba demasiado parcializada hacia un sector político. A esta organización le estaban metiendo gato por liebre pero ante la alerta de los venezolanos, que les previnieron que ese film no encajaba dentro de lo que ellos apoyan, tomaron acciones".

En este momento hay otra petición similar ante los cinco canales que patrocinaron la película y donde se desmontan con gran detalle todas las irregularidades que los cineastas hallaron en la cinta y se piden tres pronunciamientos: que se investigue la película de marras; si la investigación arroja resultados correctos, ajustados a la realidad, que pidan excusas; y finalmente que se materialice un derecho a réplica. La petición, una de las más visitadas por venezolanos en el exilio y extranjeros, lleva más de 9 mil solicitudes consignadas en la dirección www.petitiononline.com/gusano03.

* El Universal (16 de Noviembre)
Observaciones Específicas

‚ Pueblo revolucionario.
Al mostrar la presencia de un supuesto pueblo frente al Palacio Presidencial de Miraflores la mañana del 11 de abril de 2002, la película utiliza imágenes de una concentración ocurrida en un día diferente y en otra ciudad de Venezuela cuando en realidad ese día estaban los partidarios del Gobierno convocando agresivamente a la gente a "defender la Revolución". También se muestra más tarde la tarima colocada el 11 de abril frente a Miraflores, que es otra.
‚ Pantalla partida. Las cineastas responsables del film ignoraron la cadena de Chávez el 11 de abril, entre las 3:45 y las 5:27 pm, en la cual el presidente habló por más de dos horas mientras en los alrededores de su palacio morían 21 venezolanos y más de 150 quedaban heridos. En la mitad de esta cadena, los canales privados decidieron dividir la pantalla en dos para poder mostrar los sucesos trágicos y entonces el Gobierno tumbó la señal de los canales.
‚ La renuncia. En la película se insiste en la tesis de que el presidente nunca renunció al cargo. Sin embargo, el alto mando militar, encabezado por el General en Jefe Lucas Rincón, emitió una declaración por radio y TV a las 3:20 de la madrugada del 12 de Abril, donde anunció a viva voz que "... se le pidió al Señor Presidente la renuncia a su cargo, la cual aceptó". Esta declaración no aparece en la película.
‚ Tanques de guerra. Los tanques que desplazaron el 12 de Abril hacia Miraflores no eran para atacar a Chávez, sino que él mismo les movilizó para atacar la marcha. El film hace presumir que con esos vehículos se consumó un golpe de estado tradicional.
‚ Guerra racial. La composición racial en Venezuela es multiétnica pero el film deja el sabor que el chavismo es oscuro de piel y la oposición blanca y acomodada.
‚ Tiempo alterado. La manipulación de imágenes, fechas y horas erradas está presente a lo largo de toda la película. Por ejemplo, las cineastas tuvieron muy buen cuidado al escoger las imágenes de apoyo popular a Chávez, para lo cual utilizaron tomas de febrero de 2000, cuando el apoyo era innegable.
‚ Proyecto comunicacional. La distorsión de los tiempos es particularmente atroz en las secuencias correspondientes al 11, 12 y 13 de abril. Allí, la película cambia con total irresponsabilidad las horas de los sucesos, con el objeto de construir un relato subordinado a su proyecto comunicacional, cual no es otro que vender la tesis del "golpe de estado oligarca, apoyado por los Estados Unidos".

* El efecto BOLA DE NIEVE Amenaza a la Revolución
La única manera de evitar que la película denominada La Revolución no será televisada, sea arrasada por el efecto bola de nieve, es que el gobierno de Hugo Chávez, recoja todos los videos que andan circulando por el mundo; pague para que la misma no se exhiba en ninguna sala de cine y demande por estafa a sus productoras Kim Bartley ,Donnacha O´Briain y en consecuencia a sus patrocinadores.

Esta acción es lo único que podría reivindicar a este gobierno que a escala mundial, ha sometido a la burla y descalificación al pueblo venezolano, al hacerlo partícipe de este montaje sesgado sobre los sucesos del 11 de abril de 2002, que dejó 21 muertos y más de 150 heridos.

Quizás si el trabajo se hubiese hecho con un mínimo de ética el resultado hubiese sido un documento histórico de extraordinaria enseñanza, pero lamentablemente no fue así. La omisión intencional de acontecimientos determinantes ocurridos ese 11 de abril, le quita validez y su carácter de documental para ubicarlo en la categoría de propaganda política con un mensaje tan confuso, que en lugar de presentar a Chávez como un líder acorde con el Siglo XXI, lo muestra como el típico dictador de cualquier país bananero.

La revisión en frío de este compendio de imágenes, revela todas las costuras de su producción. No explican por ejemplo como ellas y sus cámaras montadas en trípodes, pudieron permanecer en el Palacio de Miraflores entre el 11 y el 13 de abril. Pareciera entonces que lo ocurrido esos días, fue lo que muchos calificaron como un “auto golpe”. De otra manera cuesta entender este desafío al peligro y conduce a especular que el cacareado golpe contra Chávez fue de laboratorio.

En el montaje y la edición está el “éxito” que hasta este momento ha tenido esta película. Imágenes avasalladoras de soldados, armas, gente, música, mucho color rojo y por supuesto Chávez en papel protagónico dejan ver también que las escenas fueron escogidas calculadamente y editadas de tal
manera que provocaran distintas emociones en los espectadores. Además hay varias versiones de la misma producción. De allí la polémica que ha generado su puesta en pantalla y el análisis que investigadores de la comunicación y expertos en lenguaje cinematográfico están haciendo de su contenido.

Aún cuando muchos pretenden ubicar las posiciones en torno a este montaje, como un ejemplo más de la polarización política que viven los venezolanos, es importante destacar que hay una mano peluda estimulando esta posición para que no se vea el verdadero contenido de La Revolución no será televisada, donde ni siquiera el muchacho de la película queda bien parado y que decir de los actores de relleno –el pueblo venezolano- que es ridiculizado y descalificado en cada una de sus apariciones. Parte de ese pueblo es presentado como una masa pobre, analfabeta, desvalida y fácil de manipular a través del mensaje populista del que creen su redentor. La otra es oligarca, arrogante, corrupta, frívola y vacía que sólo quiere conservar sus privilegios. Pero el venezolano que sobrevive al desempleo trabajando como buhonero. El venezolano que muere a manos de la delincuencia, o por falta de asistencia médica. El venezolano que se rebusca para alimentar a su familia. El venezolano que se siente indefenso por la falta de un poder judicial autónomo. El venezolano que estudia, que madruga y que pese a todas las adversidades tiene virtudes no está representado en el guión que hizo millonarias a las productoras de esa revolución.

Profundizar en las causas que dieron origen a ese 11 de abril era revelar la incapacidad de los gobernantes de turno, quienes tienen el mérito de haber aumentado la pobreza, la delincuencia, la corrupción y de haber quebrado al país económicamente, aún cuando ha recibido –más que ningún
otro gobierno- altísimos ingresos por venta de petróleo. Eso habría sido ético, pero no era lo que quería el cliente. Así que lo más fácil fue presentar el problema como una lucha de clases y el eterno conflicto entre el bien y el mal, donde claramente se interpreta que ser pobre y analfabeta es una virtud y lo contrario un estigma.

De los pocos aciertos que tiene este montaje es oír a Chávez diciendo que una de las fallas de su gobierno es la falta de una buena política comunicacional. De haberla tenido, quizás esta producción tal y como fue montada no habría sido exhibida en ninguna sala y se habría evitado que las
irlandesas repitieran la conducta de los conquistadores españoles de cambiar oro por espejitos. En otras palabras lo poncharon con tres hombres en base. La manipulación de la verdad en este film se ha convertido en el efecto bola de nieve que amenaza con arrasar la credibilidad de las
productoras, la seriedad de los patrocinantes y la legitimidad del gobierno. El fantasma del auto golpe aparece de nuevo y obligará a muchos a decir la verdad. El país lo exigirá.

A decir de los expertos, todo documento fílmico tiene valor y el de este en particular es incalculable, porque allí están grabados para la posteridad los responsables de haber permitido la manipulación interesada de los hechos ocurridos el 11 de abril de 2002, y de promover la exhibición de
este montaje que resultó una humillación para todos los venezolanos, incluyendo a los que se creen favorecidos.

Pero si algún valor real pudiese tener esta producción es la de lograr por carambola la reconciliación de los venezolanos, gracias al uso que de la ingenuidad de los pobres y de la arrogancia de los supuestos ricos, hacen las realizadoras irlandesas. Queda claro que el enfrentamiento entre los
dos grupos le es útil al gobierno para mantenerse en el poder. Que planes para combatir la pobreza no hay, porque a corto y mediano plazo el único proyecto que se ve claro es hacer: Pobres a los supuestos ricos y paupérrimos a los verdaderos pobres.

Para salvarse de proyectos fílmicos futuros que se le pudieran ocurrir a los cerebros del régimen, sería bueno promover a escala internacional, una nueva demanda de carácter nacional contra las cineastas y sus patrocinadores. Los argumentos para sustanciar esta iniciativa están en las
distintas versiones que de este montaje hicieron Kim Bartley y Donnacha O’Briain.

Saludos
Rosa Haydée Sanchez

* Historywood by Alexandra Beech
On a recent train to Washington, I sat next to a college professor. Since he specialized in Irish history, I asked him for his opinion of “Gangs of New York”, Martin Scorcese’s film about the early and bloody days of New York. The professor told me that many historians were upset by Scorcese’s liberal interpretation of history. He said that hundreds of years were crammed into the story. The only part of the film that was “real” was the sets. Everything else was Hollywood.

When the movie “Pearl Harbor” was released, historians balked at the mangling of history for dramatic effect. Other “historical” movies have drawn the similar reactions.

Since many Americans learn more about pottery than geography or politics during their education, some believe that what they see in the movies is fact. Therefore, King George was crazy exactly as presented in “The Madness of King George”; Mozart was silly, but tortured; Moses had a beard that waved in the wind. Marc Antony and Spartacus had nice pectorals. Queen Elizabeth was creepily white. Thank goodness that Molly Brown survived the Titanic: she was a funny gal.

So while historians pull their hair out at the endless distortions in Hollywood cinema, most viewers accept that movies need a little artificial sweetener to keep people gnawing. With little interest in pesky historical facts, they stuff themselves with popcorn and enjoy the show.

The next step from a historical drama is, of course, the documentary. Since a documentary is supposedly filmed before the real people involved in the story, then viewers assume they present the truth, like news. In fact, a good documentary often incites viewers to draw greater conclusions than those presented in the film. Michael Moore, the Great Villainizer, made viewers hate corporate America in “Roger and Me”, and the gun industry (plus the media and Bush) in “Bowling for Columbine.” If “The Gladiator” made Roman historians out of all of us, then we were ready to lobby for gun control after viewing “Bowling for Columbine.” And “Spellbound” made us realize how vacuous and abusive American goals can be.

Now that the pro-Chávez docu-drama “The Revolution will not be Televised” is being amply distributed around the world, a slew of ordinary movie critics and viewers are suddenly experts on the Venezuelan crisis. People who could barely spot Venezuela on a children’s map, (but who harbor plenty of hatred for Bush), are now speaking about the Venezuelan April 11 fiasco with the certainty that my Roman history professor had when he described the real Spartacus. While Venezuelans have understandably fretted at the attention that “The Revolution will not be Televised” has received, I pose that the movie (I won’t call it a documentary from now on), has one positive effect: it is showing the world how ignorant “the international community” is about the Venezuelan crisis. Roger Ebert, one of the most important movie critics in the United States, writes for the Chicago Sun-Times: “The democratically elected government of Hugo Chávez was briefly overthrown by a cabal of rich businessmen and Army officers, shortly after their representatives had been welcomed in the White House.” However, Chávez was not overthrown by rich businessmen. On April 11, hundreds of thousands of anti-government protestors were marching towards the presidential palace to peacefully ask Chávez for his resignation. Chávez activated a deadly military plan, and some military officers reacted. Why couldn’t Venezuelans march to their president’s palace and ask him to resign? Argentines had marched to their presidential palace and asked De la Rua to resign. Ecuadorians had asked Mahuad to resign. What was the crime here?

As they marched towards the palace, shots rang out. Until this day, no one has determined who the shooters were. As people were being shot to death, Chávez tried to force television networks to air his speech. The privately owned networks split the screen, so that we watched in horror as people dropped while Chávez rambled on.

In addition, Ebert writes that “Chávez was elected primarily by the poor. He asked a simple question: Since the oil wells have always been nationalized and the oil belongs to the state, why do the profits flow directly to the richest, whitest 20 percent of the population, while being denied to the poorer, darker 80 percent?” However, Chávez was NOT elected by the poor. He was elected by people of all classes, who believed him when he said that he would destroy the old, corrupt political order. They believed Chávez when he said that children would no longer sleep on the street covered by newspapers.

During his mandate, however, poverty has only increased dramatically. Over 15,000 children sleep on the capital’s streets alone. That explains why many poor people today are included among the majority seeking a referendum against Chávez’s mandate. To speak about Venezuela’s primarily mestizo population as a mix of poor blacks versus rich whites, like some lost Zimbabwe, reflects an alarming ignorance that should worry the editorial board of the Chicago Sun-Times.

Ebert writes: “Hundreds of thousands of Chávez supporters surrounded the presidential palace, and the loyal presidential guard put the interlopers under arrest.” That number is not “hundreds of thousands”, as Mr. Ebert would know had he studied more footage than that provided by the movie’s Irish producers. Thousands of people, rounded up by Chávez’s henchmen Cabello and Bernal, surrounded the palace. Thousands of people can be found to support any government. Why doesn’t the movie mention the millions who sat at home watching the events in horror?

Concerning the Puente Llaguno shooters, Ebert writes: “Although the dead and wounded were Chávez supporters, the private TV showed footage of them firing, and said they were firing at the anti-Chávez protest march.” The dead and wounded were not only Chávez supporters. Mr. Ebert would best be served by researching the subject. A Spanish court recently deemed that the crimes committed by Chávez that day are worthy of The Hague. Who accused Chávez before these international courts? Not Chávez supporters, but the families of the ANTI-GOVERNMENT protestors who were shot in the head that day such as Mohammed Merhi, who is grieving his son, Jesus, by traveling around the world and denouncing this government.

Ebert writes: “Bartley and O'Briain use footage of the same moment, from another angle, to show that there is no protest march in view, and that the fire is aimed at snipers above the parade route.” However, a recent study by filmmakers revealed that the shots of the empty street were taken hours prior to the event, according to a shadow analysis. Why would Chávez’s supporters be shooting at an empty street? Why were they shooting at all? Who were they shooting at?

Ebert writes: “several of the coup's military leaders (stripped of rank) remained in Venezuela and still continue as members of the opposition. This shows remarkable confidence on the part of Chávez, and a commitment to the democratic process.” What? Mr. Ebert again should have researched his subject before writing so liberally for the prestigious Chicago Sun-Times. Since April 11, and due to a “witch hunt”, military officers have sought refuge in the Dominican Republic and Uruguay. During my last visit in Caracas, Chávez’s military police showed up at the square across the street from me and shot at dissident soldiers. One general is still in prison, despite court orders calling for his release!

If there is one grain of truth in Ebert review, it is this: “Film can be made to lie.” That is precisely what “The Revolution will not be Televised” does, which is why its lies have filtered to normally intelligent critics. What saddens and surprises me is the extent to which a movie can manipulate an audience. Ebert writes: “Although it is outrageously unfair and indefensibly subjective of me, I cannot prevent myself from observing that Chávez and his cabinet have open, friendly faces, quick to smile, and that the faces of his opponents are closed, shifty, hardened.” If Ebert were to study Chávez’s face prior to 1998, and today, he would notice how greed and hatred can contort a person’s features. If Chávez or his cabinet were “quick to smile” during this movie, it was because they knew they were about to unleash their greatest lie on the world to date. An incompetent dictator who plants false hopes and destroys dreams can harden even the softest of us.

Alexandra Beech
ab@veninvestor.com
www.veninvestor.com


* El Nacional
Viernes 03 de Octubre de 2003
Cultura y Espectáculos
Cineastas denuncian manipulación en documental sobre el 11-A
Thaelman Urguelles y Wolfgang Schalk calificaron como "película de propaganda" a La revolución no será televisada, reportaje de la cineasta irlandesa Kim Bartley que concluye que en Venezuela se escenificó "el primer golpe mediático de la historia". Aseguran que presenta imágenes descontextualizadas de Puente Llaguno
ALEXIS CORREIA
La revolución no será televisada (también conocido como Chávez: dentro del golpe) fue considerado recientemente como “el mejor programa de televisión del año” por el jurado de los premios independientes canadienses Banff Rockie 2003. Es un documental de la irlandesa Kim Bartley sobre los acontecimientos del 11 de abril de 2002 en Caracas, cuya producción fue costeada por estaciones de televisión como la RTE (de la patria de Bartley), la BBC británica, la ZDF alemana y la NPS de Holanda, entre otras. La página oficial de La revolución no será televisada (www.chavezthefilm.com) ofrece vínculos con organizaciones antiglobalización y asegura que en Venezuela se produjo “el primer golpe de Estado mediático de la historia”.

Los cineastas Thaelman Urguelles y Wolfgang Schalk denunciaron ayer las numerosas manipulaciones en las que, aseguran, incurre La revolución no será televisada. “Hay que reconocer que es una película muy bien hecha; pero no es una obra de autor, sino de propaganda, que parece elaborada por encargo del Gobierno de Hugo Chávez”, expresó Schalk, director de la empresa Wolf Productions, que desde hace cuatro meses realiza una investigación sobre el reportaje de Bartley. Este ingeniero electricista ya se ha comunicado con BBC y RTE para advertirles sobre los errores de La revolución no será televisada y solicitarles que retiren su apoyo al documental:
“La BBC está obligada a responder, porque así lo indican sus normas internas de ética, violentadas por Bartley”, indicó Schalk.

Óptica reduccionista
Urguelles criticó que La revolución no será televisada reduce el conflicto venezolano a “una pelea de blancos contra negros y mestizos”.

En el documental, señaló Schalk, no se dice nada de la cadena de radio y televisión que inició Chávez cuando comenzaban las escaramuzas más violentas del 11 de abril de 2002. Como la manipulación más grave del reportaje de Bartley, toman el caso de imágenes de la avenida Baralt que contrastan con el video de los pistoleros de Puente Llaguno de Luis Alfonso Fernández, reportero de Venevisión.

“Al examinar la incidencia de los rayos del sol, descubrimos que las imágenes de la Baralt corresponden aproximadamente a la 1:00 pm, mientras que las de Venevisión se grabaron después de las 4:00 pm; pero se montaron en una misma secuencia”, dijo Schalk, que comparó este caso con el de Jayson Blair, el periodista que publicó 36 artículos inventados en el New York Times.

“En La revolución no será televisada se dice que miles de seguidores de Chávez se situaron espontáneamente alrededor de Miraflores, en una especie de fiesta popular con música folclórica y niños; pero se omiten declaraciones de Freddy Bernal en VTV, en las que desesperadamente llama al pueblo a defender la revolución con sus vidas”, advirtió Schalk. Al ser consultado sobre la posibilidad de elaborar un documental más equilibrado, que muestre los errores cometidos por Gobierno, oposición y medios de comunicación, Urguelles reconoció: “Desde hace tiempo tenemos un proyecto así, pero no contamos con dinero; en cambio, Chávez está usando círculos bolivarianos y recursos multimillonarios para promocionar La revolución no será televisada”.


* El Universal
Wolfgang Shalk denuncia falta de ética profesional
Un documental plagado de mentiras
Caracas viernes 03 de octubre, 2003
El cineasta Wolfgang Shalk convocó a diversos medios de comunicación para denunciar lo a que su modo de ver es una flagrante violación a los códigos de ética que él aprendió como egresado del curso de Producción y dirección de TV en la BBC de Londres y que apuntan al polémico documental The Revolution will not be televised (La revolución no será televisada), realizado a dos manos por las irlandeses Kim Bartley y Donnacha O'Brien. Shalk afirma haber investigado el documental escena por escena durante cuatro meses y ha descubierto "una mentira tras otra en un documental que fue hecho para un público que no conoce la realidad venezolana".

El referido film fue coproducido por la BBC, ZDF, Ante, Cobo y la RTE irlandesa y a varios de estos a escrito Shalk pidiendo que se hagan responsables del contenido editorial de un documental que apoya la visión oficialista de los sucesos del 11A.

Para el cineasta, con 20 años de experiencia en el medio, las principales fallas que ha encontrado son la filmación de personas sin permiso y editadas para que aparezcan como parte de sucesos ocurridos previamente, un montaje tendencioso de imágenes represivas durante el gobierno provisional y distorsión de los sucesos de puente Llaguno entre otros. Para explicar con detalle sus denuncias, Shalk realizará un cineforo la semana entrante.


H.- Reseñas y/o experiencias de los Venezolanos que han asistido a contrarrestar este "film"

Reseñas - Experiencias
Autor
La película de Chávez en Australia (4/Mayo/2004) - Australia
Lionel Orellana
¿Qué pasó ayer en Boulder? (21/Abril/2004) - Colorado
Rosalba Guerra
¿Qué pasó durante el debate de “La revolución no será transmitida”? (Marzo 2004) - París, Francia
Irama Carrillo Venezuela-Futura.com
En el Film Forum en New York (18/Nov/03) - Nueva York
María Gabriela Fabio
Mis experiencias a la puerta del cine (9/Nov/03) - Nueva York
Jorge Combellas


* AUSTRALIA
La película de Chávez en Australia

Bueno les cuento que el viernes fui a lo de la película. Fui con una amiga y teníamos colgados dos carteles con consignas contra la película y contra Chávez. No nos quedamos hasta el final así que no hubo oportunidad de establecer discusiones con los asistentes pero mi objetivo era entregar la información que bajé de su página al cuerpo diplomático y eso salió bien. A muchos embajadores les entregué "las 20 mentiras..." y el tríptico mientras les decía "no crean todo lo que van a ver. Este es el otro lado de la historia". Algunos me dijeron "tranquilo, nosotros no creemos nada". Otro: "me alegra que haya otro lado de la historia".
Aparentemente, dentro del cuerpo diplomático estas cosas generan muchos comentarios, muchos cuestionamientos. No voy a tumbar a Chávez con esto, pero aquí no van a venir a hacerse propaganda y salir lisos.

Un abrazo y gracias por luchar por el país,
Lionel Orellana


* BOULDER - COLORADO, USA
¿Qué pasó ayer en Boulder?

Gracias a todos los venezolanos que viven en Boulder y sus alrededores por hacer posible la protesta de la película y sobretodo a Raquel y a Cora por la constancia en que este evento se llevara a cabo.

En general fue una excelente experiencia de compartir con la comunidad liberal de Boulder sobretodo habiendo recibido varias advertencias que son mas bien izquierdistas. Yo lo llamaría idealistas.

En total fuimos entre 20 – 25 venezolanos y más o menos 80-100 personas asistieron a la primera función. No se cuantas asistieron a la segunda, nosotros estábamos en el foro y no nos dimos cuenta.

Mas abajo está un recuento de lo que pasó y les estoy anexando lo que una periodista "Donna Gilliland" del periodico de la Universidad de Boulder escribió.

Recuento de lo que pasó en Boulder:
Habían 2 funciones, una a las 7:00 pm y otra a las 9:00pm.

Llegué a las 6:30 al teatro y me alegró ver a varios venezolanos con pancartas y entregando información.

A esa hora comenzaron a llegar bastantes personas la mayoría americanas y una u otra que hablaba español.

Generalmente la gente fue muy amable recibiendo información (usamos los trípticos de 11 de Abril y el de Alfredo Olarte). Alguien que llegó nos preguntó, Uds. son pro-Chávez o están en contra de él. Nosotros le dijimos: estamos en contra de él. El me dijo: ahh…… Uds. son la clase privilegiada? Y le contesté no creo que luzcamos como “clase privilegiada”, tenemos que trabajar"... y duro. Alguien más le dijo, somos tan privilegiados como tu.

Raquel Santamaria y yo preparamos 3 carteleras (de esas que se doblan en 3, y son perfectas para colocarlos en una mesa) donde se sumarizaban: “Violación de derechos humanos”, “Las mentiras de la pelicula”, y las marchas. Las carteleras tenían fotos espectaculares (sobre todo la preparada por Raquel), lo que dirigía la vision de los asistentes hacia ellas. Pienso que esto facilitó que la gente leyera la información antes de entrar a la película

A la película entraron como 100 personas, de los cuales calculo 10 eran venezolanos entraron. Los demás nos quedamos afuera hablando y preparándonos para el foro que venía después de la película

La película terminó como a las 8:30 y pasamos a otra sala para participar en un foro y hablar del film. En el foro habíamos como 45-50 personas, mas o menos eramos 12 venezolanos.

Tuvimos la suerte de que nos dejaron mostrar un video de casi 7 minutos de duración (gracias a Héctor Contreras que me lo envió). El video hablaba de cómo el gobierno fue agresivo en la protesta del 27 de Febrero, y los abusos que se cometieron. EXCELENTE.

No habían realmente ningún venezolano chavista defendiendo el film, solo había una moderadora que controlaba que la discusión fuese pareja. En general la gente oyó lo que los venezolanos queríamos decirles. Hablamos de:
- Violación de derechos humanos
- La necesidad del referéndum
- La variedad racial en Venezuela
- Describimos como era Venezuela hace 20 años y la nostalgia que teníamos por ella.

Entre los comentarios que recibimos del público:
- Alguien dijo que él creía que tanto el film de Chávez como el nuestro era propaganda,
- Un argentino, que su país habíia pasado por el caso de Perón y fue mucho peor que lo que nosotros estamos pasado.
- Un peruano se levantó y habló de los problemas raciales que tienen en Perú, y que el admiraba a Chávez y seguía de cerca lo que hacía.
- Estudiantes de derechos humanos, con ideas izquierdistas debatiéndonos.

Los venezolanos no nos quedamos callados, varios hablamos de lo que pensábamos. Creo que el foro le dio otras perspectivas y creo que los hará pensar. Al final cuando salía del teatro vi al Peruano conversando con varios venezolanos.

Otros venezolanos se quedaron con ellos conversando con los estudiantes izquierdista y explicándoles la realidad venezolana.

Pienso que la experiencia de ayer fue excelente. La idea no es convertir a la gente, la idea es educarlos y que oigan nuestro mensaje. Me encantó ver que el periódico de la universidad envió a Donna Gilliland. Estoy anexando lo que ella escribió.

Donna Gilliland
4/22/04
The showing of the documentary film “The Revolution Will Not Be Televised” was the center of protests, questions and controversy on April 21, 2004 at The University of Colorado at Boulder.

Viewers of the film were greeted by at least a dozen Venezuelan protestors with signs, passing out information and discussing with patrons their objections to the point of view portrayed in the film.

The film was the product of two Irish documentary filmmakers Kim Bartley and Donnacha O’Briain who were inside the Venezuelan presidential palace on April 11, 2002 when President Hugo Chavez was forced out of office in a coup. The filmmakers were able to remain in the palace and film the interim government take over under Pedro Carmona and then see the interim government toppled within a day by an action by the palace guards. By April 14, Chavez and his government were back in place. Media coverage and influence in Venezuela was highlighted, showing the privately owned commercial media supporting the coup and the only national TV station being the only pro Chavez media voice. The film also documents the protests and views held by both pro and anti Chavez demonstrators and citizens in the streets of Venezuela but seems to take a mostly pro Chavez stance.

The group of Venezuelans who came to protest the film was from a coalition of Venezuelan groups who are opposed to the rule of Hugo Chavez. “It’s a blatant propaganda film paid for, funded and approved by Hugo Chavez’s government,” said Juan Mindiola, a Venezuela-American who once served in the U.S. Navy and now lives in Boulder. He also said that Chavez uses street enforcers using methods similar to Nazi brownshirts to enforce Chavez’s view.

After the film there was a facilitated discussion in a nearby classroom. Before the discussion another short documentary featuring events since the coup which was brought by the protest group was shown. This film showed incidents of repression of opposition protests by Chavez’s troops and detailed the issue of a referendum drive to oust Chavez in which 1 million votes were declared invalid. During the following discussion many of Venezuelans shared their views as Americans in attendance primarily asked questions.

Vinicio Leira who has been in the United States for five months said that he voted for Chavez, two months later he was against him because he failed to abide by his promises. He said “We don’t have safety for anyone, you leave your home and you don’t know if you will come back, things changed so abruptly.”

Gabriella Schuler is a Venezuelan citizen who has lived in Boulder four years. She said that she has a cousin who signed a petition to recall Chavez in a referendum, the next day he was fired from his job for his political views. She is always afraid that her family will get hurt in the conflicts and when she visits her family in Venezuela she is afraid to speak because the society is so divided. Schuler said that the airports in Venezuela are now filled with Cuban planes and that family members who do social work say that conditions for the people are worse than before Chavez.

“Chavez did well at listening to the poorest of people. We want a president who will listen to the other people.” Said Rosalba Guerra a Venezuelan resident of Erie who has resided in the United States for seven years.

“It was great,” said Charles Robinson of Boulder, “This showed me the importance of the media in political affairs.”

The event, attended by about 200 was shown by Present Tense Films as part of the International Film Series at CU Boulder.


* PARIS - FRANCIA
¿Qué pasó durante el debate de “La revolución no será transmitida”?

Las miles de firmas procedentes de todos los países del mundo que recibiera el Presidente del Festival de Cine de los Derechos del Hombre, en París, para que suspendiera la proyección pautada de la película «La Revolución no será transmitida», así como la presión de los grupos opositores residentes en Francia para ser escuchados, permitieron desmontar el objetivo principal del oficialismo, cuya maquinaria había previsto un debate «unilateral» al final del film, en las únicas voces de la Presidenta del Círculo Bolivariano local y del incondicional colaborador Maurice Lemoine, de Le Monde Diplomatique.

Fue así como dos oponentes del chavismo se impusieron en un indeliberado panel bajo una atmósfera típica del debate oficialista. La sarta de discursos infundados, frases sueltas y hasta los insultos incoherentes de profesionales del hostigamiento fieles a las aceras ubicadas frente a las manifestaciones de la oposición, fue flanqueada de una flagrante provocación de dos personas conexas a los Círculos Bolivarianos de París, quienes, posicionados al frente y al centro de la sala, filmaban cada movimiento de los opositores que intervenían pese a la desautorización expresa a alta voz por uno de ellos.

Justificó Lemoine la importancia de esas imágenes porque según él en el pasado le sirvió para emprender cierta acción en justicia contra un miembro de la oposición en Francia y, mientras esto relataba, daba la impresión de llenarse de un profundo y cínico bienestar de superioridad.

En pertinente contraste, la digna retórica de los miembros de la oposición quienes tuvieron que enfrentar las reiteradas interrupciones de algunos asistentes nativos de otras tierras lejanas que vitoreaban aquél que ni siquiera pueden considerar como el Presidente de su país de origen o por naturalización.

Nelson Castellano, Presidente de la Asociación Venezuela Futura, en París consideró indispensable centrar la discusión en el marco de los Derechos Humanos en Venezuela, argumento de presentación de la película oficialista en la sala Action Christine, cercano al famoso sector de Odeón.

«Yo les pido solamente algo. No crean a mí sinceridad, a todo lo que yo cuento sobre la realidad en Venezuela actualmente, como tampoco a toda esa historia que cuenta esta película. Consulten por internet los reportes, las denuncias de los Derechos Humanos emanados de Amnistía Internacional, del Comité Interamericano de los Derechos del Hombre, de Reporteros sin Fronteras, de Human Rights… luego, podrán decidir.

Irama Carrillo
Venezuela-Futura.com


* NEW YORK - USA
En el Film Forum en New York
(18/Nov/03)
“The Revolution will not be televised” se transmitió desde el 5 hasta el 11 de Noviembre en Nueva York con 6 funciones diarias en el cine “Film Forum”.

La estrategia que implementamos para “contrarrestar” la propaganda política de la película fue repartir folletos a las afueras del “Film Forum” 30 minutos antes y después de las funciones y conversar con los asistentes que deseaban conocer otro punto de vista.

Los folletos informaban las denuncias realizadas por los cineastas Wolfgang Shalk y Thaelman Urguelles sobre las violaciones al código de ética cometidas por las productoras irlandesas durante la producción del documental “The Revolution will not be televised”.

El tipo de asistencia a este cine fue heterogénea, como mi esposo (Jorge) señala en su reseña del día 9 y la cual les anexo al final de este escrito: “personas con ideas preconcebidas y en apoyo a Chávez, personas con ideas preconcebidas y opositoras a Chávez, personas pertenecientes a grupos activistas de izquierda americana, personas de grupos universitarios (profesores, estudiantes), personas que en general le gusta el cine independiente”.

En lo personal tuve experiencias positivas, negativas e interesantes.

Una gran mayoría de los asistentes al salir de cada función nos buscaban para conversar y escuchar el otro lado de la historia. Esto para mí fue una experiencia interesante e inolvidable. Nunca pasó por mi mente que las personas quisieran intercambiar opiniones con nosotros al salir de cada función y mostraran tanto interés por nuestro país. Los asistentes nos escuchaban atentamente acerca de las manipulaciones e incoherencias del documental, la omisión de eventos importantes por parte de las productoras irlandesas, nuestros derechos constitucionales y la crisis en que se encuentra el país.

Quiero destacar que en más de una oportunidad mi esposo sacaba de su bolsillo la constitución en miniatura y les traducía algunos artículos a los asistentes. Ellos después entendieron los derechos que nosotros los venezolanos estamos reclamando y que están amparados en nuestra constitución.

Conocimos profesores universitarios con interés de abrir foros en sus respectivas universidades donde se discuta la situación venezolana; personas con programas en radio y TV interesadas en hacernos entrevistas; personas de origen americano y de otras nacionalidades que les gusta el cine independiente que mostraron interés en escuchar lo que está ocurriendo en nuestro país; fotógrafos; cineastas y activistas de izquierda americana.

Muchos asistentes nos dieron su apoyo y coincidieron en que el film es una propaganda al gobierno de Hugo Chávez y que está muy parcializado. Recuerdo a una señora americana que se me acercó luego de ver el film: “I agree with you, this film is a “propaganda”.

La gran mayoría coincidió en que el film tiene escenas “muy extrañas” como la del Puento Llaguno donde se muestra a los manifestantes pro-gobierno disparando a una calle ¿vacía?

En lo personal, considero que el peor día fue el 5 de Noviembre, el mejor el sábado 8 y el viernes 7 fue diferente ¿Por qué?

El 5 de noviembre, estábamos tensos, nerviosos y no sabíamos que tipo de audiencia asistiría al cine.

Una persona de origen Dominicano me decía “el problema es que los venezolanos son todos racistas”. Señor, yo soy venezolana, no soy racista y usted me está acusando de racismo!!!! El señor cambió sus palabras diciendo: Bueno, no todos, la mayoría (El señor se retiró del lugar sin decir más nada)

Un americano activista de izquierda que apoya a Chávez o mejor dicho, que apoya a cualquiera que vaya en contra de USA hablaba con mi esposo. Jorge le explicaba la crisis económica, social y política que vive el país así como las diferentes manipulaciones del documental. Al americano se le entregó un material con todas las estadísticas y se retiró del lugar con la intención de leer la información que se le entregó.

Un venezolano pro–gobierno nos pegaba gritos. Nos hablaba en inglés, pero nos llamaba oligarcas y golpistas en español. Fue grosero en todo momento. Esto para mí fue lo más desagradable de toda la semana. Este joven me quitó las ganas de ir al siguiente día a repartir folletos. No me sentía preparada para recibir un insulto más y mucho menos de otro venezolano. Pero luego decidí evitar que estas circunstancias me afectaran continuar con la labor.

El viernes 7 alrededor de las 5 de la tarde empezaron a llegar miembros de los círculos Bolivarianos (CB) de Nueva York con pancartas (“CIA hands off Venezuela”) y panfletos. Llegué a contar 30 personas en su mejor momento.

Sus panfletos informaban sobre la intervención de la CIA en Venezuela y pedían la No censura del film.

Esa noche se me acercó un Venezolano pro-gobierno y conversamos por un largo rato. Eso sí, siempre bajo un clima de respeto. Me dijo que tenía 15 años fuera del país y que deseaba volver a Venezuela. Por supuesto que le mencioné que debería hacerlo porque con tanto tiempo fuera del país, no se imagina como las cosas han cambiado y no precisamente para mejor, sobre todo durante el gobierno actual. Él escuchó atentamente mi punto de vista, mis argumentos y mi posición. En el momento que conversaba con esta persona, el americano que mencioné en el día 5, se apareció en el lugar y se acercó buscando problemas. Me decía que el folleto y el material informativo que le entregamos dos noches antes eran basura. Perdí la cuenta de las veces que me lo dijo, pero hice caso omiso. Rompió un folleto y me lo lanzó a mi pecho. No le di importancia y recogí el panfleto. Le mencioné que respetaba su opinión, le di las gracias y que ha tanta agresividad le lanzaba un beso. NO aguantó que no me haya puesto a pelear con él y terminó retirándose del lugar. Debo resaltar que el venezolano pro-gobierno con quien conversaba salió a defenderme porque no podía tolerar esa falta de respeto a una mujer.

El sábado 8 fue el mejor día a pesar del terrible frío. Tuvimos conversaciones interesantes con los asistentes. Mi esposo escribió sobre su experiencia del sábado (ver mensaje anexo)

Yo en lo personal también tuve una experiencia con venezolanos pertenecientes a los círculos Bolivarianos (CB) de Nueva York.

Alrededor de las 9 de la noche, 3 de los 4 venezolanos de los CB se me acercaron para conversar. Nuestra apreciación de la realidad venezolana es completamente opuesta. Como si estuviéramos hablando de dos países diferentes. Ellos tienen la imagen que ser de la oposición implica que los que estamos de este lado pensamos y actuamos bajo un parámetro corrupto y guiados por algún interés personal. No dudo que esto exista, no solo en el lado opositor sino en el lado del gobierno, sin embargo existen muchos venezolanos que luchamos honestamente contra este gobierno por considerarlo que ha fallado en la construcción de una sociedad próspera y que ha incumplido en garantizar el bienestar del pueblo venezolano. Venezolanos que luchamos sin anteponer intereses personales y buscamos una salida pacífica. Y que me incluía en este tipo.

Luego de tener rato hablando sobre nuestros puntos de vista, descubrimos que tenemos algo en común: “No queremos que Venezuela sea gobernada por los mismos gobiernos corruptos del pasado”. El día de mañana estos venezolanos pueden tener la certeza que los saludaré, podré tener otra conversación con ellos y hoy en día conozco sus nombres. Antes para mí eran personas con un rostro pero sin contacto alguno. Este contacto entre los venezolanos es lo que debemos buscar, esa es parte de la tarea de reconciliación que tenemos la responsabilidad de realizar.

Quisiera también compartir las siguientes observaciones:
a) Preguntas frecuentes durante la semana por parte de los asistentes. Con las respuestas que dimos, a parte de quedar satisfechos, muchos de ellos quedaron sorprendidos sobre la realidad de lo que ocurre en Venezuela y nuestra posición, la cual desconocían:
· ¿Según ustedes qué pasó el 11 de Abril?
R= Un marcha pacífica desarmada pedía la renuncia del presidente Hugo Chávez. El presidente ordenaba aplicar el Plan Ávila (violando la constitución). Un grupo pro-gobierno disparaba a esta multitud de personas, matando a unos 20 e hiriendo a más de una centena.. Mientras esto ocurría, Chávez salió en cadena nacional anunciando que todo estaba normal. Las televisoras decidieron dividir la pantalla en dos para mostrar los hechos que estaban ocurriendo. En un lado el presidente y en el otro veíamos como disparaban a los manifestantes. En vista de esto, los militares institucionales se negaron a aplicar el Plan Ávila y a atacar al pueblo venezolano.

Chávez Renuncia y el Ministro de la Defensa para ese entonces, el General Lucas Rincón, anuncia en cadena nacional que se le solicitó la renuncia al presidente y él aceptó. Este hecho fue ignorado por las productoras de la película para dar la idea de que lo ocurrido fue un golpe de estado.

· ¿Ustedes apoyan un golpe de estado?
R= No. Apoyamos una solución pacífica.

· ¿Ustedes apoyan una intervención de la CIA?
R= No

· ¿Qué buscan ustedes?
R= Buscamos una solución pacífica, democrática y electoral. Nuestra constitución nos da el derecho para convocar un referendo revocatorio. Queremos ejercer nuestro derecho constitucional y que el pueblo venezolano sea quien decida si Chávez debe permanecer o abandonar el cargo de Presidente.

· ¿Por qué estamos en desacuerdo con el gobierno de Chávez?
R= Se les informó de la crisis económica, social y política en que vive el país. De los índices de pobreza, desempleo, de la disminución de las inversiones extranjeras en el país, la situación en el área de salud y educación, entre otros. Yo en lo personal usé el siguiente material como referencia:
http://11abril.com/index/especiales/vzla_situation.asp

b) Comentar sobre la convocatoria (7 de Noviembre) por parte de los CB en apoyo al film y a la reseña de Omar Sierra (9 de Noviembre), ambas publicadas en aporrea.org. Quiero resaltar varios puntos que están fuera de la realidad.

Sobre la convocatoria del día 7:
Dice “Es muy importante estar presentes ya que agentes pagados de la oposicion se han dedicado a hostigar a las personas que asisten a las funciones”.

FALSO. Ni somos agentes pagados ni estuvimos hostigando. Somos VENEZOLANOS con ideales propios, que nos duele nuestro país y actuamos convencidos de que Venezuela merece un gobierno que respete al prójimo, a la vida, a la libertad de expresión, la justicia e igualdad para la construcción de un país digno y próspero.

Sobre la reseña del día 9 de Omar Sierra (quiero resaltar que Omar solo estuvo presente en el “Film Forum” el día viernes 7, así que me imagino que su reseña se basa en ese día):
1) Omar Sierra reseña “Escuálidos Abucheados”. FALSO. En ningún momento nos abuchearon

2) Reseña: “Ni siquiera hubo necesidad de confrontarlos”. Pregunto: Omar, ¿venían ustedes con la intención de confrontarnos? Nosotros nunca fuimos con esa intención. ¿Tus amigos pertenecientes a los CB, no te contaron su experiencia del día sábado 8? Para nosotros fue positiva, espero que para ellos también.

3) Reseña “Los elementos escuálidos, tres en total, se limitaban a repartir unos volantes donde según ellos, se demuestran las “incongruencias” y “montajes” del film. La reacción del publico que salía de las funciones era una mezcla de alegría por la victoria del pueblo venezolano, pero a la vez con indignación por la obvia intromisión Estadounidense expuesta en el documental”.

No somos escuálidos, somos VENEZOLANOS al igual que tu con puntos de vistas diferentes. El público mostró interés en conversar con nosotros y escuchar el otro lado de la historia.

4) Reseña “El publico mismo cuando salía indignado se les iba encima y en mas de una ocasión les rompieron los panfletos en la cara...”. FALSO. Si te refieres al americano activista de izquierda (una sola persona y no EL PUBLICO) que se me acercó y rompió un panfleto y me lo lanzó al pecho y NO a la cara, lo considero más un logro que una derrota. Recuerda que quien pierde el control, pierde la batalla. Y él perdió el control.

5) Reseña “...a lo que los escuálidos desconcertados solo atinaban responder “I Love you too” (yo también te quiero)”. FALSO. Yo estaba allí y NADIE dijo “I love you too”.

Considero que logramos nuestros objetivos y me atrevo a asegurar que llegamos más allá de lo esperado. Informamos sobre las manipulaciones del film; sobre la crisis política, social y económica que reina en Venezuela; sobre nuestro derecho constitucional a convocar un referéndum presidencial en el país; los asistentes escucharon nuestra posición y logramos un acercamiento con alguno de los CB de Nueva York.

Saludos
María Gabriela Fabio


* NEW YORK - USA
Mis experiencias a la puerta del cine
(9/Nov/03)
El día de ayer tuve la oportunidad estar frente al teatro de cine donde transmiten "The Revolution will not be televised", en Nueva York, desde las 3 de la tarde hasta pasadas las 9 de la noche.

En general considero que la experiencia fue muy positiva. Además de entregar los folletos que informan de las inconsistencias y manipulaciones de la película, tuve oportunidad de hablar e intercambiar ideas con muchas de las personas que asistieron a la película. Hay una gran diversidad de asistentes, entre los cuales destaco: personas con ideas preconcebidas y en apoyo a Chávez, personas con ideas preconcebidas y opositoras a Chávez, personas pertenecientes a grupos activistas de izquierda americana, personas de grupos universitarios (profesores, estudiantes), personas que en general le gusta el cine independiente.

La gran mayoría de las personas que se acercaron a conversar, están dispuestas a oír y a dar sus ideas. Muchos desconocen que la constitución de Venezuela nos da el derecho a solicitar un Referéndum Revocatorio a la mitad del mandato presidencial, y fue oportuno el momento para pedirles que estuviesen pendientes al final de mes de la actividad de recolección de firmas que se llevará en Venezuela por tercera vez.

Así mismo muchos coincidieron en que la película genera más preguntas que respuestas, y que obviamente es una posición parcializada del gobierno.

Fue muy interesante poder conocer a varios profesores de postgrados de estudios políticos y económicos de varias universidades de la ciudad. En particular conversé por espacio de media hora con uno de ellos (del CUNY, City University of New York), quien está muy interesado en abrir un foro en la universidad donde se realicen una serie de debates sobre lo que acontece en Venezuela a iniciarse a principios del próximo año. Quedamos en seguir conversando en los próximos días para desarrollar más este proyecto.

Como nota curiosa debo decir que cuatro personas pertenecientes al círculo bolivariano de Nueva York estuvieron presentes durante la jornada, repartiendo folletos en rechazo al intervensionismo americano y a la CIA. Desde que llegaron me acerqué a ellos, para así bajar las posibles tensiones que se pudiesen generar durante el día. Conversamos, intercambiamos ideas, y terminamos hablando de cosas que no tenían que ver con la política. Al final se crearon algunos debates interesantes con personas saliendo del cine, donde pudimos en forma muy civilizada exponer ambos puntos de vista.

Personalmente considero que esta última experiencia es la más valiosa que tuve. Creo que hay una concepción errada de lado y lado, y pudimos darnos cuenta que más allá de nuestras ideas al final todos somos seres humanos, venezolanos, y que podemos dialogar, entendernos y convivir sin faltarnos el respeto.

Me gustaría que esta oportunidad sirva para intercambiar nuestras experiencias, analizar tanto lo positivo como lo negativo, y así poder afinar las estrategías que desarrollaremos en eventos de este tipo en el futuro.

Saludos,
Jorge Combellas







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