EL NACIONAL - DOMINGO 30 de Noviembre de 2003, A/8

Política
Jornada simbólica es un éxito en el exterior




Miles de venezolanos que residen en el extranjero acuden este fin de semana a las mesas de recepción de firmas para participar, aunque sea simbólicamente, en el proceso de petición de referéndum contra el presidente Hugo Chávez.

“Aunque me hayan robado la posibilidad de que mi opinión cuente, estoy aquí para decirle a mi país que haré todo lo que pueda para que esté mejor”, dijo Susana Díaz, una estudiante de 23 años, que viajó dos horas en tren para llegar a las puertas del consulado venezolano en la ciudad de Nueva York, dónde se instalaron unas mesas para la jornada.

Para el cierre de esta edición, se habían recogido aproximadamente mil firmas en la Gran Manzana y se analizaba la posibilidad de mantener las mesas abiertas hasta la noche de hoy.

“Nuestra meta era tener entre 1.000 y 1.500 firmas. Ayer hubo que hacer colas y sabemos que hay gente que viajaron por el fin de semana largo de Acción de Gracias. Queremos darles la oportunidad de participar”, indicó Jorge Combellas, coordinador en la zona. “Pero me siento muy optimista de que alcanzaremos las metas que nos fijamos a escala internacional. Esperamos recoger un total mundial de 26.000 firmas en más 40 países”, Nueva York será el centro de recepción de las firmas del exterior, que serán enviadas a esta ciudad vía correo certificado.

Una vez que se hayan contabilizado, un paquete final se mandará a Miami y desde allí irá a Venezuela en un avión privado”, explicó Maritza Ramírez, encargada de relaciones con la prensa.

Adornados con alguna referencia, grande o pequeña, a los colores patrios y bien abrigados ante las temperaturas inferiores a los 8º, los venezolanos se confundían con los miles de turistas que tapizaban la zona de Rockefeller Center, dónde está el consulado.

Algunos llegaron a firmar ya con bolsas de las tiendas del área.

Otros reconocieron que después de cumplir con lo que consideran un “deber patrio” se dedicarían a realizar las compras navideñas típicas de este fin de semana en Estados Unidos. “Yo voy a aprovechar las rebajas para comprar cosas para mandar”, indicó Saúl Rodríguez, de 41 años, vendedor en una tienda de computadoras.

En las mesas de la Coordinadora Democrática, protegidas del clima por plásticos especiales, los organizadores colocaron un televisor con un videograbador, en el que se podía seguir cómo iba la recolección de firmas en Venezuela.

“Cada tres horas nos traen cintas de lo más reciente que ha transmitido Globovisión”, dijo Combellas.

Escenas como las de Nueva York se repiten en las 109 ciudades dónde se están recogiendo las rúbricas. “Aunque sea de manera simbólica aquí estamos opinando.

Estamos con Venezuela sin importar a qué parte del mundo haya ido uno a parar”, declaró por teléfono desde Houston, Consuelo Blanco.

Los organizadores dicen que el mayor volumen de firmantes se registra en Miami, dónde reside la mayor comunidad venezolana en el exterior.

La actividad fuera de Venezuela ha sido impulsada por la Coordinadora Democrática, con el apoyo de múltiples organizaciones.

El respaldo es tal que los voluntarios han anunciado que están dispuestos a atender a los venezolanos por las horas y días que sea necesario. “Aquí nos vamos a quedar mientras haya gente”, afirmó Ramírez, quien reside en el vecino estado de Nueva Jersey. En muchas ciudades, la labor se prolongará hasta el lunes.

El Consejo Nacional Electoral decidió no autorizar la recolección de firmas en el extranjero porque consideró que los 26.000 votantes inscritos no ameritaban los gastos en logística. Sin embargo, una veintena de organizaciones de venezolanos en el exterior ha denunciado la decisión como anticonstitucional. “Apelaremos, luego, a todas las instancias posibles para que las autoridades electorales reviertan su decisión de no contar las firmas provenientes del extranjero”, expresó Ramírez.

Las firmas también se sumarán a una carta de protesta que se ha presentado en la Organización de Estados Americanos, la Organización de las Naciones Unidas y el Centro Carter, entre otros.